Canalización de Kryon por Lee
Carroll
En Monte Shasta, julio de 2026- Día 1
Saludos, queridos, Yo Soy Kryon, del Servicio Magnético.
Estoy aquí con un grupo delicioso de trabajadores de luz en la ciudad de McCloud ,
en la sombra de lo que ustedes llaman Monte Shasta. Me gustaría contarles tanto
como pueda sobre lo que es la energía de este monte. No es solo una energía
asombrosa, Es un lugar que la historia ha elegido para ser parte del despertar
de la humanidad. En este año 2026, especialmente, la sentirán aún más.
Pero comencemos, no por el comienzo, sino que comencemos en la
historia con que ustedes tal vez se sorprenderían notablemente: esta montaña
¡ha tenido muchos nombres! Siete u ocho de ellos, antes de recibir el gracioso
nombre de Shasta. Los llevo hacia atrás a los indígenas, que recorrieron estas
tierras hace un largo, largo tiempo. Quiero que piensen solo por un momento, lo
que habrá sido para ellos descubrir esta montaña.
Casi cada una de esas civilizaciones, podrían decir, que se
encontraron entonces en la sombra de esta montaña, supieron de su energía.
Ahora bien, es muy común, en todo el planeta, que los indígenas del lugar,
tener una montaña que es especial, que ellos veneran tal vez, que le dan un
nombre que significa otras cosas. Pero ¿este? Este estuvo activo todo el
tiempo.
Los indígenas no entendían qué pasaba en la montaña, al punto
que no se les permitía subirla. ¿Qué es lo que los apartaba, de modo que
dijeran: “No debes subirla”? En parte era porque para ellos era sagrada. En
seguida, el primer grupo indígena que la descubrió, dijo “Esto es sagrado”-
Este no es un sentimiento nuevo, queridos. ¡No es algo que
pertenezca a la Nueva Era! Sí, van al Monte Shasta debido a la ciudad dentro de
él y todas las cosas que han oído se remontan a
miles de años atrás- Y ellos decían “Es sagrada”.
Hay demasiado sucediendo en la montaña para que no lo sea,
incluyendo cosas no explicadas. Y esas… siguen sucediendo. Hay mucha percepción
que tiene lugar. Los grupos indígenas se movían alrededor; algunos de ellos –
no todos – tenían un nombre diferente, una edad diferente para el grupo,
diferente tipo de sociedad, alrededor de
este lugar particular, y la montaña recibía otro nombre, y luego otro, y luego
otro más.
Ellos siempre eran rápidos para darle un nombre que tenía algo
que ver con la madre. Shasta no tiene nada que ver con la madre; es un nombre
muy corriente; no es un nombre generado de la energía que se siente; es común a
todos los indígenas en todo el mundo. Ellos siempre les dan a las cosas nombres
que son parte de la energía de lo que ven o sienten. Y el nombre queda.
Y otra vez, el nombre “madre” siempre fue parte del nombre o
implicado en el nombre; siempre. Ahora bien, eso es información nueva para
ustedes. Pero tal vez ustedes empiecen a entender un poco más del porqué.
Quiero hablar de la percepción. Las cosas que, podrían
decir, conducen a la idea que puede o no
ser exacta o verdadera, pero es percibida. Las cosas que conducen a la
humanidad a creer ciertas clases de cosas, como la geografía regular de una
montaña que crea lo que llaman nubes lenticulares. Son creadas de manera muy fácil. Si piensan
en una roca en un arroyo, y el agua rodea a la roca de cierta manera y se junta
luego, interrumpe el flujo de cierto modo. Lo mismo pasa con el aire alrededor
de la montaña; en ciertos tipos de
vientos y brisas y lugares que se juntan de una manera específica, alrededor de
la montaña se crean las nubes más estelares, suaves, de increíble aspecto que
hayan visto. Nubes lenticulares.
Y la cosa que es notable en la era de ustedes, en la nueva era,
es que casi todas ellas parecen naves espaciales. Justo según programa. No lo
son. Pero sí los conducen a creer que acá hay algo. Hay algunas imágenes
asombrosas de nubes lenticulares de
aspecto exactamente como un platillo volador, de cien millas de ancho. Posadas
sobre la cima de la montaña (se ríe)
Y cuando ustedes las vean, dirán, “No hay modo de que eso sea
una formación regular de nubes …” Bueno,
lo es. Y los indígenas las han visto durante años, pero no era una nave
espacial para ellos; era otra cosa.
Queridos, la percepción es todo lo que tienen; controla lo que
ustedes luego concluyen sobre qué son o
podrían ser las cosas. Quiero darles un ejemplo clásico. Hace mucho tiempo,
hubo un hombre muy famoso que subió al monte Sinaí, y recibió un mensaje. Ahora
bien, el mensaje le fue dado por una Madre de las Estrellas. Y la Madre Estelar
representaba al Creador, como lo hacen todas las Madres de las Estrellas, y
toda la sabiduría y la compasión van con
ello. Si ustedes pudieran ver la esencia de la Madre de las Estrellas, un ser
ascendido de los pleyadianos, si pudieran ver la esencia pura, en esta cultura
dirían “Eso es un ángel”. Pero en la cultura de Moisés, quiero que recuerden
algo: la única cosa que generaba luz, que él conocía, que la humanidad
conocía, era el fuego y tal vez el
relámpago. No había otra cosa que pudiera generar algún tipo de luz.
La Madre de las Estrellas aparece en una luz gloriosa, en muchos
colores, multidimensional, de una manera
que era sostenida, que estaba allí, justo frente a él, y él dijo que era una
zarza ardiendo. Una zarza que se quemaba
pero no se consumía. Y eso es lo mejor que había, porque era todo lo que él
tenía.
Aquí viene la ciudad de Telos.
Todo lo que ustedes tienen, es lo que saben. Todo lo que tienen es lo
que les han dado sus sentidos. Y dentro de esa montaña hay una conmoción de
divinidad. Una conmoción de divinidad.
Hay cosas maravillosas, queridos, en – dirían ustedes – un
paradigma que no pueden ver, que nunca han conocido, y de las que nunca se han enterado, que están
sucediendo en esa montaña. Y está altamente activa ahora mismo, pero lo estaba
y ha estado durante al menos 50 años, preparándose para el Cambio, que comenzó
en 1994.
Esta es la ciudad en la montaña, queridos, no es su percepción
de una ciudad. Pero es todo lo que tienen para explicar lo que sienten. Hay una
ciudad allí adentro. Entonces les digo esto: la hay, pero no como aquí. No es
su percepción. Ustedes no la han visto todavía; como Moisés no había visto
ninguna forma de luz generada de nada que no fuera el fuego; entonces era
fuego.
Entonces aquí está ese ser majestuoso multicolor con luces
brillando y resplandeciendo , y solo le ponen “un fuego”. Y en Telos (se ríe)
todas las cosas que circulan y brillan, y son, y hacen y se están preparando,
es simplemente una ciudad . No lo es.
Hay más, hay mucho más.
El Monte Shasta es extraño. Es extraño porque revela total y
completamente su extrañeza a la humanidad ordinaria. No a los que están
esperando algo sagrado. Lo revela de muchas maneras. Hablamos de lo extraño.
Hablemos de la percepción.
Hay informes de aquellos que van arriba, Panther Meadow, o más
allá, y han dicho “He encontrado seres
verdaderos que no son de este planeta, y me hablaron.” Hay un libro sobre eso.
Solo empiezo a hablar de cuántos libros
son sobre los seres encontrados en Shasta, so demasiados para contarlos.
Entonces ellos se volvieron, en la percepción de quienes los
encontraron, ETs. Y si ustedes miran más entre las grietas, los que los
encontraron estaban mucho en lo de los ETs, esperando ver ETs, y los
encontraron.
Hay informes de ir a esa área, a ese lugar sagrado, y ver, y
encontrar, y oír a ángeles. Ahora bien, eso no ha cambiado; son los mismos ETs
(se ríe) que los otros vieron.
Hay diferentes percepciones de lo que ustedes ven a partir de lo que esperan y
lo que saben, desde lo que podrían llamar su nivel de consciencia y lo que
tienen en su interior que es divino. Cuanto más compasivo eres, en entender de
dónde vienes, cuanto más entiendes que
bien podrías tener una conexión con Lemuria,
más exacta se vuelve esa energía, hasta que entiendes que lo que estás
viendo son atributos de quienes te enseñaron en Lemuria, llamadas Madres de las
Estrellas. Es toda energía materna.
Un informe tras otro, “Yo vi esto. Yo vi aquello. Yo vi estos
seres, esto es lo que me dijeron. Los libros están llenos de eso. Son todos los
mismos seres, queridos. Tienen que volverse un poco menos lineales en su
pensamiento, y darse cuenta de que muchas de esas cosas son como una mirada
infantil. ¿Qué tal si les doy la información
que es la visión graduada de la montaña? La visión del Creador. La
visión del amor.
Esta montaña se ha llenado con aquellas de las estrellas que
realmente han cambiado el ADN de ustedes, y han estado esperando por esta
época. Eso es lo que está allí. Y en eso, puedo decirles que puede ser
cualquier cosa que ustedes quieran ver. Adama, definitivamente, un lemuriano.
Él fue uno de los ascendidos de Lemuria que vino con las Madres de las
Estrellas Pleyadianas, para asistirlas. Y ahora, Aurelia está haciendo la misma
cosa.
Ya ven, es otra percepción que ustedes no han visto. A veces la
humanidad no va siempre al plan akáshico que tienen, o a la reserva akáshica
que ustedes tienen. Se toman un respiro, y pueden ir y ayudar a aquellos que
están ayudando al planeta.
Es una visión esotérica, está más allá del velo, es
multidimensional, y no se espera que
ustedes entiendan, no están diseñados para entender. Esta clase de cosas caen
en esa grieta extraña, podrían decir, cuando hablan de compartir almas, y lo
que pasa entre almas, ¿cómo pueden tener
un alma que todavía está en el planeta, ayudando, y también ha reencarnado? Y
ustedes dicen “Espera un minuto. No puedes tener a uno en dos lugares al mismo
tiempo”. Bueno, ustedes no saben mucho de Física, ¿no es así? Y esa es la respuesta. Ustedes no saben lo que
no saben, y lo que creen saber luego limita la verdad.
¿La verdad? Es mucho más grandiosa. Mucho más grandiosa que lo
que creen.
Me gustaría hacer una declaración: esta montaña sabe que ustedes
están aquí. No es la montaña, no es la ciudad en la montaña, no son los seres,
podrían decir, en la montaña. La Unidad de Todo lo que Es sabe que ustedes
están aquí.
¿Qué tal si también les digo que no es por accidente que ustedes
decidieron venir ahora, en este año? Estar presentes, podrían decir. Y no digo
que sus cuerpos estén aquí; digo estar presentes, y eso es una declaración de
consciencia. No es una declaración física. Corporalmente están aquí, pero ¿la
consciencia? Han sido traídos aquí.
Déjenme poner algunas otras cosas muy en claro. No es necesario
que ustedes vayan físicamente a la montaña para que sucedan todas estas cosas.
Ese es su privilegio; es una cosa hermosa, que vayan y sientan esa energía.
Pero para aquellos que no pueden, o por alguna razón lo posponen para más
adelante, no hay penalidad: la montaña
sabe que están aquí.
Han de esperar algunos sueños diferentes, queridos. O noches sin
dormir, queridos, no recordarán los
sueños. Además, si yo pudiera contarles qué sucede, (se ríe) algunos de
ustedes consiguen ir a la ciudad.
Ustedes sienten: “Eso es raro, y no estoy vestido para eso”. Queridos, el amor
es el amor. Las cosas están cambiando aquí. Esta montaña sabe quiénes son
ustedes, sabe lo que han atravesado. No es simplemente la montaña que sabe, es,
se diría, la influencia de las Madres de las Estrellas.
Uno de los atributos de las Madres de las Estrellas en Lemuria:
ellas conocían a los niños a los que enseñaban; ellas conocían los registros
akáshicos que se desarrollaban. Ellas podían predecir, tal vez, cuáles niños
iban a despertar, y cuáles no. Las Madres de las estrellas tenían dones que
eran todos de la consciencia. El amor es así. El amor es probablemente una de
las Físicas más poderosas en el Universo. Tiene reglas. Y cuando digo reglas,
quiero decir los tipos de reglas en la
Física. Funciona con Física. Y digo esto porque hay muchos que quieren
separarlo de la ciencia, sin entender que el Creador diseñó la Física que
ustedes ven, que están tratando de resolver, que ustedes empujan al Creador
fuera de ella. No podría tener nada que ver con eso, estudian a la creación, no
al Creador.
Y en ese proceso se les pierde la idea de que, tal vez, Dios
está en todas las cosas. Incluyendo las rocas en la montaña; incluyendo los
senderos que la gente toma. Muy interesante observar a los que vienen y ven
esta montaña, esta energía, que van
arriba tal vez por una caminata para admirar, disfrutar de la naturaleza, y
regresar cambiados para siempre, debido a algo que vieron.
Hay algunos, incluso hoy, que informan sobre luces super
brillantes arriba en la montaña, que se
ven durante el día, así de brillantes son. Y también de noche, en lugares a los
que ustedes no pueden llegar, como humanos. No sin un helicóptero. Y eso no
tiene ningún sentido.
Por supuesto, los que ven conspiraciones, dicen “Tiene que ser
el Gobierno”. (se ríe). Se sorprenderían de lo que el Gobierno parece,
desde allí arriba. Incluso podría
parecer angélico. Entonces sabes que no es el Gobierno.
Estas son las clases de cosas que existen y todavía suceden hoy
en día en esta montaña. La montaña no te permitirá recibir nada por encima de
lo que puedes tomar. Eso es otra cosa.
Hay algunos que vienen aquí pidiendo una descarga completa de
energía. Y luego se sienten al pie, o van a las nacientes del río
sacramental, o el agua que ha tardado
décadas en filtrarse a través de los túneles volcánicos y todo en la montaña;
llegar a esa agua tan pura, y se sientan allí, y ni siquiera se miran a sí mismos,
y nada sucede. Luego sube a su coche, muy desilusionados, y tienen a un ET sentado a su lado.
Hay humor en el amor. Hay alegría en el amor. Esta montaña
personifica el amor que los antiguos de otra raza, de otro lugar, en las
estrellas, tienen para ustedes. Para cambiar el ADN de ustedes, que tiene las
semillas de ellos en su cuerpo, como una
célula invisible con 24 cromosomas que empiezan a despertar en 2026.
Hay mucha actividad allá arriba. Más que la que ustedes conocen. Casi tanto
como una ciudad. Eso es lo que ustedes sienten, es lo que ustedes perciben. No
esperen reacciones tridimensionales en un mundo multidimensional.
Pero igual habrá algunos que lo vean de todos modos,
racionalicen lo que tiene que basarse en una experiencia tridimensional, y llamarlo como lo que no es. Moisés dijo que
era fuego (se ríe).
Esto es lo que quería contarles. Desearía tener un nombre mejor,
desearía que tuviera la palabra “madre” en él.
Desearía que ustedes fueran más sofisticados en su idioma, como el que
los indígenas siempre tuvieron. Cada uno de los nombres tiene significados
múltiples en él, y casi todos se
refieren a Gaia. A las energías de Gaia, y a la Madre Tierra. Pachamama; el
amor de la Tierra. Pero todavía lo llaman Shasta. Tal vez ustedes le darán otro
nombre, solo para ustedes. Tendrá ese nombre y entonces responderá a eso, y dirá: “Gracias por enderezar eso” (se
ríe)
Ese es el mensaje. Oh, hay más. Pero eso es todo por ahora.
Y así es.
Kryon
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro
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