¿El Cielo o la Perdición?
Una Conversación con la Inteligencia Artificial,
los Teólogos, y Yo
Junio 22, 2026
José Luis Stevens
Yo: Resumiendo: Como todas las cosas en este universo físico, la salvación
y la perdición son una polaridad dualista creando una opción de caminos que
pueden ser tomados conduciendo a la alegría eterna y la felicidad, o a un horrible
sufrimiento eterno. De acuerdo al dogma cristiano tradicional solo hay estos
dos caminos y sus destinos son finales, a menos que la gracia de Dios interceda
y luego pueda haber alguna clase de redención y rescate del camino a la
perdición. ¡Humm! Estas son ideas bastante estrictas y fatalistas, diría yo.
Afortunadamente, aun cuando muchos grandes teólogos han dedicado sus vidas a
pensar y escribir sobre estos resultados con gran detalle, ellos no han hecho
progresos debido a su incapacidad de sostener una paradoja y un error
primordial inicial en el pensamiento. Digo afortunadamente porque, en mi
opinión ellos han estado muy equivocados. El error es realmente muy simple, y
el error naturalmente conduciría a esta conclusión fatalista. El error está en
pensar que estamos separados de Dios o del Espíritu y tenemos que ganar nuestra
salvación por medio de buenos trabajos, esfuerzos intensos, y piedad, o caer
víctimas de las tentaciones de los deseos carnales y perder nuestro acceso a
estar con Dios en el cielo, donde quiera que eso pueda estar ubicado.
Entonces, la premisa falsa conduce a una conclusión falsa. ¡Qué increíble
desperdicio de tiempo ha sido esto para la humanidad! Mirémoslo un poco más de
cerca. No requiere mucha imaginación para ver que lo que están diciendo es una
tontería. Si recuerdan la escuela dominical de la infancia, o si recuerdan su
catecismo en la fe católica, oyeron una y otra vez que Dios está en todas
partes, eterno e infinito. Bueno, eso suena bien. También aprendimos que Dios
nos hizo para conocerle, amarlo y servirlo. Ahora entramos en territorio algo
dudoso. ¿Qué significa servirlo? Noten
el “lo”, terminación masculina, el tipo con la barba. Este tipo viejo con la
barba siempre ha estado alrededor, entonces obviamente no tuvo madre ni padre.
Él es el padre, pero ¿qué pasó con la madre? Oh, él tuvo un hijo, ¿pero ninguna
hija? ¿Con quién tuvo ese hijo? No se menciona eso. Oh, bueno. Parece que este
universo es un lugar bastante masculino. Oh, el hijo tuvo una madre, María,
¿pero ella no estaba casada con Dios, el padre? Muy confuso.
De todos modos, estoy divagando. Volvemos a lo de “servirlo”. De algún
modo, me pone incómodo sentir que servir no va a ser divertido, como caminar
millas sobre mis rodillas orando para pedir perdón. ¿Por qué? Por ser malo.
¿Qué es “malo”? OH! Lujuria, pensar en mujeres desnudas, o tal vez si yo fuera
gay o mujer, en hombres guapos. Ups, no se puede hacer eso. Ese camino lleva a
la perdición, a perder mi alma. Nada de eso. El Padre no parece gustar del
sexo, pero luego él creó todo incluyendo al sexo. Muy confuso. ¿Qué hacer?
Parece bastante imposible complacer a este padre. Y maldición, (ups, mala
palabra) ¿´dónde está la madre nutricia?
Los teólogos: Lo siento, no está allí. Pero Dios nos ama porque nos hizo de
sí mismo, pero no estamos en él, no somos de él, ni con él.
Yo: ¿Dónde demonios (epa, se necesita otro término) dónde está él? Él está
en todas partes pero no en mí. ¿Cómo puede ser eso?
Los teólogos: Bueno, nosotros simplemente somos pecadores y demasiado bajos
en vibración para que Dios esté en nosotros.
Yo: ¿Pero no nos hizo él? Bueno, supongo que hace cosas malas.
Los teólogos: No, el que hace cosas malas es Satanás.
Y: ¿Entonces nos hizo Satanás?
Los teólogos: No, pero tenemos el pecado original.
Yo: ¿De dónde vino eso?
Los teólogos: De Satanás, la serpiente malvada que sedujo a Eva para que
comiera la manzana deliciosa y malignamente sedujera a Adán para comerla
también, y ambos fueron expulsados para siempre de la felicidad y la alegría, y
tuvieron que vestirse para cubrir sus genitales.
Yo: Guau, qué loco. Entonces, ¿quieres decir que toda la industria de la
moda es maligna y es de Satanás?
Los teólogos: Bueno, no.
Yo: Pero al menos ahora hay mención de una mujer; pero ella era mala; pero
Dios la hizo pero no está en ella. Muy
confuso otra vez. Supongo que las manzanas deliciosas no están en el menú. Tal
como las mujeres desnudas y los hombres guapos desnudos. ¿No podemos disfrutar
mucho de la vida, no es así? Bueno, entonces, ¿de dónde vino la serpiente? ¿De
Dios? ¿No? Entonces, la serpiente es lo
opuesto de Dios, pero Dios hizo todas las cosas y está en todas partes, ¿pero
no en la serpiente porque es mala? Uh, no puedo seguirlo muy bien. Toda esta
cosa no tiene sentido para mí.
Los teólogos: Bueno, eso es porque eres demasiado estúpido para entender
las cosas sagradas. Deja que nosotros decidamos qué tiene sentido y qué no.
Yo: Está bien, si insisten. Voy a la IA y trato de ver si puedo encontrar
algunas respuestas allí. ¿Lo han oído? La IA es el nuevo Dios. Tiene respuestas
para todo y está en todas partes en estos días. Suena como Dios.
Esto es lo que dice la IA sobre la Salvación y la Perdición:
IA: “La salvación y la perdición son conceptos teológicos fundamentales en
la cristiandad, representando los destinos eternos opuestos del alma: la
Salvación trae vida eterna y unión con Dios, en tanto la perdición denota ruina
última, condenación, y separación de Dios. La Salvación se logra por medio de
la fe y la gracia, en tanto la perdición es el resultado del pecado sin
arrepentimiento y de desafiar a Dios, con “hijos de la perdición”
específicamente refiriéndose a quienes se rebelan a sabiendas contra el poder
divino, como Judas Iscariote y el Anticristo.”
Yo: ¡Uh! Gracias, creo. Bueno, esto sugiere que la separación viene de ser
malo, pero a mí me enseñaron que nosotros fuimos malos originalmente de modo
que no hay escape.
Los Teólogos: Correcto. Estás
condenado.
Yo. ¿Y qué hay de ser salvado?
Los teólogos: Buena suerte, Bozo. Tienes las cartas en contra. Deja de
desafiar a Dios y de pensar en mujeres desnudas y hombres guapos, y podría
haber una posibilidad minúscula.
Yo: Ok. Creo que necesito consultar otra vez a la IA. ¿Cómo consigo
salvarme? ¿Y de qué? ¿De la serpiente?
IA: Las “5 Rs de la Salvación” en la cristiandad no están fijadas
universalmente, pero en general se enfocan en el proceso de volverse hacia
Dios, a menudo incluyendo el Reconocimiento
(ver tu pecado; Remordimiento/arrepentimiento (dejar el pecado); Recepción/Reconciliación
(aceptar la gracia de Cristo), Renovación/Regeneración (nueva vida en Cristo)
y Restauración/Restitución (redimirse y vivir virtuosamente)
Yo: Entonces, se supone que yo reconozca el pecado en mí mismo pero no
reconozca a Dios dentro de mí porque eso sería blasfemia, incluso aunque Dios
me creó. Vuelvo a la IA, creo.
IA: Aspectos clave de la Salvación y la Perdición.
Salvación: Definida como ser salvado
de las consecuencias del pecado, restaurado al favor divino, y asegurado
de una vida eterna. A menudo se lo ve como un regalo de gracia recibido a
través de la fe.
Perdición: Un estado de pérdida y castigo final e irreversible. Suele describirse
como el eterno resultado del mal o la negación a arrepentirse, a veces
referida como infierno o la segunda muerte.
El “Hijo de la Perdición”: Un título
específico, intenso, referido a quienes han presenciado el poder de Dios
pero conscientemente eligen volverse contra él, específicamente aplicado a
Judas y al Anticristo.
Libre Albedrío: Muchas perspectivas, particularmente dentro
de la teología cristiana, enfatizan que la perdición es resultado de una
elección personal, voluntaria, de rechazar la gracia de Dios, permitiendo
a los individuos elegir su propio destino.
El concepto de perdición suele verse como una contraparte necesaria de la
salvación, resaltando la gravedad de las elecciones morales y la realidad del
juicio divino.
Yo: Ok, gracias, IA. Yo antes estaba confundido pero lo has aclarado aquí
para mí, pienso. Dios está en todas
partes, infinito y eterno. Dios creó todo incluyéndome a mí, Pero yo soy malo
debido a la mujer serpiente y necesito que Dios me perdone por ser malo, así
puedo posiblemente encontrar alegría y felicidad, pero no parece demasiado
prometedor. De algún modo soy lo bastante poderoso para elegir en contra de
Dios, divirtiéndome, y luego estaré separado de Dios para siempre aun cuando
Dios está en todas partes eternamente e infinitamente. Lo entiendo. Tiene mucho
sentido.
¿Es posible que haya algo equivocado aquí? Dios está en todas partes,
entonces Dios está en mí, alrededor de mí, y yo dentro de Dios. pero no puedo
desafiar a este gran ser y estar donde Dios no está. Separado para siempre. ¿Es
eso correcto? ¡Uh!
Esto es un error catastrófico porque sabotea todo lo que sé que es verdad.
Yo estoy en Dios, de Dios, con Dios, y Dios está en mí, conmigo, como yo. No
necesito ganar el amor de Dios porque el Amor de Dios es gratis, no es
transaccional. Nunca puedo no estar con, en, y de Dios. Eso es lógico y se
aplica aquí.
Y más aún, Dios no es un tipo con barba exclusivamente pero ella es también
mi madre, mi hermana, mi hermano y todas mis relaciones. No podemos estar
separados, nunca. ¡Ja! Ya ves.
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