Miércoles con Kryon – 28 de enero de 2026
Saludos, queridos. Yo Soy Kryon, del Servicio
Magnético.
Hay algunos que preguntan, hacen preguntas de
las que me encantaría hablar. Ellos dicen:
¿Por qué es, justo ahora, que siento un fuerte
deseo de simplicidad, quietud, autenticidad, en mi vida
espiritual? La razón por la que esto es tan asombrosamente interesante, diría
yo, para mí, es porque esto es todo lo que está sucediendo en este 2026. Es una
instantánea, una imagen de una verdad más grande. Esta verdad más grande que tú
sientes que está llegando, o queriendo y pidiendo, es eso que es el despertar a
lo que, dirías, el Creador significa en tu vida.
Me gustaría solo recordarte, por un momento o
dos, de lo que has atravesado en cuanto a lo que sientes con respecto al
Espíritu, a Dios. Lo que te han dicho. Y lo que realmente has atravesado en
asuntos prácticos que tal vez han ocupado mucho de tu vida. ¿Qué es lo que te
han dicho? Depende de en quién crees, en qué cultura estás, y si te interesa o
no. Y no se trata solo de la iglesia; es
un sistema de creencia, tal vez, que ocupa naciones enteras. ¿Qué es lo que
ellos te dirán que Dios quiere?
¿Por dónde empiezo? Hay muchas cosas que debes
hacer. Incluso en algunos de los sistemas de creencia más modernos en el
planeta, hay muchos escalones que debes trepar: Dios quiere que hagas esto, y
aquello; asegúrate que esto sea correcto y aquello sea correcto. ¿Qué tal si no
lo son? Bueno, mejor que lo hagas otra vez, o sufrirás aquello que es la ira de
Dios, más tarde. Hay muchas diferencias
interesantes sobre lo que Dios quiere; depende de con quién hablas. La
diferenciación, incluso entre sistemas de creencia amorosos, es tan divisoria,
tan conducida por aquello que es correcto o incorrecto, que se libran guerras
por eso. No estás reverenciando a Dios correctamente, por lo tanto no serás uno
de los elegidos.
¿Por qué estoy diciendo esto? Porque ustedes
hicieron a Dios complicado. No solo lo han complicado en exceso, lo han hecho
casi imposible. Pero estas son las reglas de los hombres. Las reglas de los
hombres, que ocurren y han ocurrido durante eones.
¿Qué quiere Dios? Es muy interesante. Incluso
en un mismo grupo, diríamos, en la cristiandad en los Estados Unidos, tendrán
docenas y docenas de diferentes tipos de iglesias, con nombres de tipos
diferentes, bueno, no se iniciaron de esa manera. Empezó con una o dos, pero
luego se dividieron porque no podían decidir en qué creer. Incluso con sus
propias congregaciones. Y se dividieron, y los que creían en una cosa tomaron
un camino, y se dividieron otra vez, y se dividieron una vez más, y otra vez,
¿Acaso eso suena como lo que el Espíritu ha pedido en este planeta? ¿Que
ustedes no acuerden, o incluso resuelvan, o tengan el discernimiento de lo que
Dios puede querer en su vida, para ustedes o para la relación que tienen? ¿Eso
les suena a ustedes como un plan desde el Divino? Lo hace, si les han enseñado
que Dios es complicado, difícil, y ustedes no pueden hablarle. Desde allí
proviene, dicho de paso. Puedes ir a tus líderes, ellos te dirán. Pero el grupo
se dividirá, y se dividirá, hasta tener más de 300 sectas, cada una pensando
algo diferente. Todos los nombres diferentes en sus torres, y tienes una
elección.
Esta es la complejidad del Espíritu, que
ustedes han creado. Esto es de creación del hombre, no es de lo Divino. Ni
siquiera se acerca a lo divino.
Entonces ustedes se sientan y dicen: “Yo quiero
quietud aquí. Quiero simplicidad aquí. Quiero algo de autenticidad aquí.” Bienvenidos a 2026, porque eso comenzará a
suceder. Lo que empezará a suceder es un consenso general sobre el amor, el
Espíritu, la simplicidad de lo que el Creador tiene para ustedes. Lo que el
Creador quiere para ustedes.
¿Qué tal si les digo que realmente solo hay una
cosa por la que ustedes vienen? Ni
siquiera es un contrato; es un potencial de posibilidad. Los ángeles están a tu
alrededor toda tu vida, esperando para ver si se te ocurre; recuerda que tienes
libre albedrío. Realmente lo tienes.
Y si no eliges lo que yo te digo dentro de un
momento, no habrá ningún castigo por eso. ¿Cuál es la opción? Es ver el bello
amor del Espíritu para ti, y despertar a una verdad más grande, - o no. ¡Eso es
todo! Es tan simple como puede ser; una cosa. Si tú puedes encontrar el amor de
Dios en tu vida, o no. Si empezarás a entender que ese es un Creador benevolente
y conoce tu nombre, y realmente le importas. Y te ha puesto en este planeta, en
la cultura en que estás, para ver, para darte una oportunidad de despertar.
Y si despiertas a una verdad más grande, es una
de las cosas que alargará tu vida, te dará alegría por muy largo tiempo, risas,
y establecerá el escenario para una vida mejor para ti, para tus hijos, para la
sanación, incluso sanación generacional, sanación ancestral… ¡Está todo allí!
Si tú despiertas, a esa verdad más grande. Muchos de ustedes que miran esto, lo
han hecho. Es lo que han hecho.
Hay muchas cosas que yo podría decirles, que
son mucho, mucho más sencillas, que cualquier cosa que alguien les haya dicho
alguna vez. Cuando ustedes finalmente despierten, podrían preguntar ¿Cuál es la
tarea, entonces? ¿Se vuelve complicado, entonces? ¿Qué hago, como ser humano
despertando?
Tengo que preguntarles, entonces, depende
también de si han captado el cuadro, que puedes hablarle a ese Creador en
cualquier momento que quieras, dentro de ti, porque, queridos, el Creador dejó
algo dentro de ustedes: una pieza del Creador. Está casi en todas las
Escrituras, oculto. Está en el código
que ha sido interpretado en el ADN. Dios está adentro. En cada uno de los
humanos. La consciencia de Dios está dentro de ti. No necesitas validarlo con
una autoridad con una vestimenta especial, para poder tocar el rostro de Dios
tú mismo.
Esa es la verdad más grande; la primera parte
de ella. Es que estás en el regazo de Dios, siempre lo has estado. Hay una mano
extendida; siempre estuvo. “Toma mi mano, te amo. Déjame guiarte en la vida.”
No se vuelve mucho más sencillo que eso.
Quiero mostrarte algo. Es algo que mi socio ha
dicho: “Kryon, por favor explica esto. Yo estoy cansado de explicarlo. Si está
en una canalización, puedo simplemente decirle a la gente que la escuche.” Y
tiene que ver con el propósito divino.
¿Cuál es tu propósito divino? Bueno, ahora, el
ser humano ha decidido por su cuenta hacer eso tan lineal y complejo como se
pueda, y luego también llenarlo con culpa y castigo. (se ríe). Este es
el hábito en los sistemas divinos en todo el planeta. Si haces esto, eres
bueno; si no lo haces, ¡Oh! No resultará bien para ti.
Ese es el síndrome del padre; ese no es el
síndrome de Dios; eso es un síndrome terrenal de padre. Eso es todo lo que has
conocido, entonces lo has colocado sobre el Divino: “Sí, Dios debe ser de la
misma manera”.
Quiero decirte el propósito divino. Tú sientes
tal vez, que el propósito divino es algo que recibes cuando naces. Tal vez haya
un ángel allí, con una tabla de piedra: “Este es tu propósito, no te lo
mostraré ahora porque no sabes leer, pero tienes que descubrirlo.” Y tú caminas
por la vida, esperando que encontrarás esta tabla de piedra que te dio este
ángel, y esperas lograrlo. Y la razón por la que yo sé que piensas eso, es por
muchas preguntas que me hacen: “¿La he encontrado? ¿Qué es? ¿Cómo puedo
encontrarla? ¿Cómo puedo posiblemente saber qué es eso?” (se ríe). Y se
perdieron todo el tema, porque lo linealizaron y lo complicaron, y no le dieron
crédito al amor.
Estoy a punto de contarles. He mencionado antes
que no existe tal cosa como un contrato. Ahora bien, ya estoy probablemente en
problemas con otros líderes metafísicos que hablan acerca de descubrir su
contrato. No hay contrato, no realmente. No hay una plantilla. No hay un plano
de diseño (se ríe). Bueno, ¿cómo puede ser eso, cuando hay un propósito
divino? Oh, sí, lo hay. Y he aquí la belleza de esto.
Primero lo definiré, y luego lo explicaré. Y
cuando lo explique, quiero que sientan el amor que se puso en esto. Querido, a
medida que despiertas en este planeta a una verdad más grande, tu propósito
divino es lo que sea que hayas encontrado en el paisaje de tu propio despertar
espiritual, que eres tú, enviando luz, sosteniendo la luz ya sea para ti mismo,
o para ti y para otros, o para la
Tierra, o para los animales. Es lo que sea que hayas encontrado que te diera
alegría y consuelo en tu trabajo de luz. ¿Estás captando esto? Ese es tu
propósito divino.
Ahora bien, aquí está la parte divertida.
Varía. Por supuesto que varía. Tú cambias; y cambias con los diversos
despertares que has tenido en tu vida, si miras hacia atrás unos diez años más
o menos, no eres la misma persona. Incluso si despertaste muchos años atrás, igual
no eres la misma persona; aprendiste cosas, maduraste, te graduaste;
atravesaste todas estas cosas que te hicieron diferente.
Ahora, piensa por un momento: ¿crees que el Espíritu es tan cerrado mentalmente y directo y lineal, que tú tendrías un propósito divino que nunca cambia, cuando todo lo que haces es cambiar? (se ríe). ¿Qué
e sería estático? ¡No! Es variable. Se mueve con el amor. Se mueve
con aquello que tú aprendes en el planeta. Despiertas a verdades más grandes, y
el propósito divino se mueve contigo. Se hace más grande; se expande cuando tú
te expandes, te ayuda entonces a difundir la luz de mejor manera y de un modo
amoroso; ¡ese es el amor del Espíritu para ti! Esa es la definición del
propósito divino. ¿Qué te parece eso, hasta aquí?
No es un Dios rígido, que juzga, queridos, que
los enfrenta a ustedes, no más. Y si no han entendido ese mensaje, tal vez
podrían escuchar un poco más. Hay mucho amor, aprecio, paciencia, variedad (se
ríe), quietud, autenticidad, realidad, en el amor de Dios.
No los lleva en un viaje que los hace hacer
cosas difíciles para que luego tengan una recompensa, para hacer luego cosas
que no podían hacer antes. No hay tareas apropiadas para ti (se ríe) que
luego te instalen en otro reino. ¡Esas son todas reglas de los hombres!,
querido, reglas humanas.
Puedes ir todo el camino. Y hablar de eso,
hacia la esencia misma de la vida. Ese Dios amoroso que te puso aquí no te
juzgará; te puso aquí para sostener la luz, porque eres un alma antigua, y en
el otro lado del velo viste el Cambio. Y dijiste: “Yo puedo entrar, como alma
antigua, yo puedo vencer a la oscuridad, puedo sostener lo mío, puedo sanarme a
mí mismo, y atravesarlo. Puedo sobrevivir a las pandemias. Puedo hacer lo que
sea que el lado oscuro me arroje en una vieja energía del mundo, y puedo salir
del otro lado” Y lo hiciste. (se ríe) Y ¡lo hiciste!
Y aquí estás ahora, esa fue la única cosa que
se te pidió hacer: despertar si podías. Te encuentras en una cultura que lo
permite. Por cierto, incluso para ser la oveja negra de la familia, porque lo
hiciste. Todas estas cosas fueron un
sendero difícil. Tú lo elegiste, para venir aquí. Este es tu año, querido. Es
realmente un tiempo para la quietud. La simplicidad del amor que está ante ti
no requiere que hagas nada más que lo que estás haciendo, o al menos hacer las
preguntas: “Muéstrame lo que debo saber, para que yo pueda hacer más”.
¿Qué hay de la simplicidad, allí? ¿Qué hay de
la quietud que tienes disponible para ti? Estando en un mundo caótico, todavía
caótico, pero encontrar ese solaz que nunca pudiste encontrar antes y que ahora
está aquí.
La oscuridad, esa barbarie del planeta empieza
a reducirse, a medida que más trabajadores de luz entran en su propósito; este
es tu año. Por cierto, es por esto que estás aquí.
Todas estas cosas te digo porque necesitas
saberlas.
Yo Soy Kryon, enamorado de todos ustedes.
Y así es.
Kryon
Transcripción y
traducción: M. Cristina Cáffaro