Canalización de Kryon por Lee Carroll
Egipto 9 – Barco en
el Nilo –marzo 14, 2022
Descubrimiento
del Yo – Parte 7
Saludos,
queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
Para
quienes escuchen más tarde, estamos en la cubierta superior de un banco en el Nilo,
con barcos que pasan, se oye música, el sol se está poniendo y empieza el aire
a enfriarse. Y estamos en Egipto. Estamos muy cerca de la ciudad de Luxor y
tenemos frente a nosotros un grupo de trabajadores de luz.
Hay
algo que mi socio ha descripto como realidad de consenso, y hoy vamos a hablar
un poquito de eso, en referencia a Wo, que hoy está por oír algo que puede que
lo ahuyente de todo lo que se le ha dicho. Es profundo y sin embargo polémico,
increíble, tiene que ver con Dios.
Y
ustedes se preguntan, quién, qué, cómo, todas las cosas sobre Dios. Porque su
mente, queridos, ha tenido una imagen de eso que es Dios durante toda su vida,
a partir de aquellos de su cultura en quienes ustedes confían. En esta cultura
pueden oírlo; oyeron el resultado: una oración y el culto. Creencia fuerte y
dedicación. Allá de donde ustedes vienen tienen lo mismo, pueden ir a un lugar
para eso, o no. Pero garantizo que a medida que crecían, oyeron al respecto.
Recordarán la primera vez que sus padres pueden haber dicho la palabra “Dios”.
O tal vez no lo hicieron, simplemente los llevaron a un lugar donde aprendieron
de otro modo.
Pero
la realidad de consenso es especialmente para un niño aquello que está
sucediendo, lo que los adultos hacen. Y muy a menudo todos ustedes, de niños,
son impregnados con esta realidad de consenso y se convierte en su sistema de
creencia. Una de las cosas más interesantes, si quieren ver las estadísticas,
es que la mayoría del planeta cree en este Dios único. Y tienen muchas maneras
diferentes de mostrar sus creencias, o clasificarlas, u organizarlas, o poner
reglas alrededor de ellas. Muy a menudo se centran en un profeta que luego es
el que enseña sobre Dios.
Pero
la realidad de consenso no les permite ver realmente, realmente, qué es Dios.
Porque están limitados a lo que les dicen, o por medio de quién tienen que ir
para llegar a Dios. O las reglas al respecto. Y eso obnubila el esplendor, la
gloria, la belleza, la compasión, la bondad, que es central y pura y espesa
alrededor de eso que es Dios.
Wo
fue otra vez a ver al hombre a quien había estado viendo, y se dio cuenta de
que este hombre era un maestro, tal vez un guía. El hombre representaba a un
grupo de pensadores con alta consciencia que atrajeron a Wo originalmente
porque a él le costaba andar por la arena y vio que a ellos no. Eso es una
metáfora, queridos, de una baja consciencia y de una alta consciencia. Y él
estaba entusiasmado por lo que le había dicho sobre lo que él podía hacer de
muchas maneras, y sobre quién era él. Ciertamente estaba descubriéndose a sí
mismo. Pero todavía era elusivo, porque Wo no entendía por qué estas cosas
aumentarían lo que estaba descubriendo sobre sí; él sentía que se conocía bien
a sí mismo; estas eran solo herramientas, y cosas que estaba descubriendo sobre
su cuerpo y la consciencia y la realidad… pero estaba casi listo para saber
más.
Cuando
vio a su amigo, su maestro, el maestro le sonreía, como si supiera algo que Wo
no sabía. Ciertamente sabía. Este iba a ser el punto a partir del cual Wo volvería
o no, porque Dios estaba a punto de aprender sobre Dios. No la realidad de
consenso, sino la verdad.
El
hombre miró a Wo y dijo “Bienvenido de regreso, Wo. ¿Estás listo para la
lección de lecciones? La que va a iniciar muchas más ideas y lecciones. Una en
la que puede que tengas que pensar durante mucho tiempo antes de regresar. Una
con la que puede que tengas que sentarte y descubrir si es real o no antes de
volver.” Y Wo se dio cuenta de que venía algo profundo.
El
hombre miró a Wo y dijo: “Wo, tú no eres quien tú crees que eres. Eres una
sombra de quien eres. No tienes idea de qué es el ser. Wo, dime: ¿quién es
Dios?” Y Wo intentó decirle a este maestro lo que a él le habían dicho. Dijo
“Bueno, Dios es una especie de supervisor. Dios es aquél a quien oramos, y es
el que nos otorga las cosas que necesitamos.”
El
hombre lo miró y dijo: “Eso no es correcto. Dios no es ninguna de esas cosas.
Siéntate, Wo, y escucha, amigo mío, algo que no esperabas.” Y el hombre inició
una completa explicación de la Fuente Creadora de todas las cosas, una manera
de decir cuán grande es Dios, que era imposible; “Dios no es una entidad, no es
un quién, no es un qué. Dios es. Dios es la Fuente de cada
pedazo y partícula de todas las cosas en todas partes. Dios está en cada uno de
los átomos que te componen. Dios es luz en un lugar oscuro. Dios es luz en un
lugar iluminado. Dios es amor.”
Y Wo
escuchó y se dio cuenta de que era mucho más grande que lo que le habían dicho.
Y en la mente de Wo, en ese punto, él pensó ¡Vaya! ¡Me pregunto si alguna vez
podré llegar a un lugar donde me pueda comunicar con ese Dios! Y el hombre sabía en qué estaba pensando Wo,
y dijo: “Wo, ¿tú amas a Dios?” Y Wo contestó inmediatamente, dijo “Sí. Esta es
mi enseñanza, que yo ame a Dios”. Y el hombre dijo “¿Realmente amas a Dios?” Y
Wo se detuvo un momento, como si quizás su respuesta no había sido lo bastante
buena, y reflexionó por un momento. Y dijo “Sí”.
Y el
hombre continuó, y dijo “Dios es lo más sagrado, para usar el término egipcio.
Dios es más que lo que tú piensas, porque Dios es personal. Este Creador del
Universo, Wo, ¡conoce tu nombre!” Eso sobresaltó a Wo. “¿Él sabe mi
nombre?” “Por supuesto”-
Luego
el hombre miró a Wo y dijo: “Te voy a decir algo en que tienes que reflexionar. No hubo un comienzo de Dios, Wo. Todo en este
planeta es lineal; Dios no lo es. Todo lo que tienes, tiene un comienzo y un
final. Todo lo que tienes envejece, y hay un ciclo. Y nada de eso es Dios. Dios
estaba aquí antes de que ‘aquí’ se pudiera definir. No hay un final de Dios. Y
esto es lo que debieras saber, Wo, debido a lo que te voy a decir. Si yo dijera
‘En el principio’ estaría equivocado; no hubo principio con Dios; simplemente
existió como la Fuente Creadora de todas las cosas. Y sabe tu nombre. Y esta es
la razón: porque todas las almas, en toda esta galaxia y en el universo entero
son parte de esa Fuente Creadora. No hubo principio ni habrá final para ningún
alma; no fue creada, simplemente fue. La estructura del alma, así como la ves,
quién eres, eso tiene estructura, y eso fue creado. El sistema en que estás,
que es tu alma, fue creado. Pero la esencia de tu alma es Dios. Wo, si tú amas
a Dios, debes amarte a ti mismo.”
Eso
sobresaltó a Wo, porque amarse a sí mismo es una cosa egoísta, no es algo que
se supone que debas hacer, y eso es lo que sus líderes religiosos le habían
dicho, “Wo, vigílate, para no ser engreído.” Y aquí viene este hombre a decir
“Ámate a ti mismo, tanto como amas a Dios”, y Wo dijo “Quiero más
explicación.” Y el hombre dijo: “Sí, la quieres.
Wo, amarte a ti mismo no es algo que puedas considerar una emoción, o una
trampa del ego, como dicen. Es amar la esencia de la imagen de Dios dentro de
ti. Amarla tanto que empiezas a emularla, lo mejor que puedes. Porque tu alma
nunca tuvo un comienzo ni un final. Y tú estás en tu alma. Y voy a contarte más
sobre el sistema de tu alma, Wo. – Si regresas.”
Y Wo
dijo: “Querido hombre, cuyo nombre nunca siquiera pregunté, ¿quieres decir que
yo soy Dios?” Y el hombre lo miró y dijo: “En cierto sentido, tú eres un pedazo
del Creador, caminando sobre la Tierra en forma humana. Con libre albedrío para
descubrir esta verdad o no. Y si eliges descubrirla, hay mucho más para
decirte. Amarte a ti mismo es el primer paso para lograr todo lo demás que te
he dicho que puedes hacer. Vete de este lugar, Wo, y reflexiona sobre esta
verdad.”
Y Wo
miró al hombre y dijo “Esto es profundo. Debo pensar. Debo pensar. Va contra
todo lo que se me ha enseñado. Señor, ¿cuál es su nombre?” preguntó Wo. “Nunca
pregunté eso”. Y el hombre miró a Wo y dijo “Puedes llamarme hoy Yu Sha” Wo
estaba confundido; un nombre es un nombre; ¿por qué llamarlo así hoy? Y el
hombre se levantó y se fue. Yu Sha.
Wo
se fue, más confundido que cuando llegó; tenía mucho en qué pensar. Estaba a
punto de entrar en algo que era grandioso, pero en el proceso podía perder
amigos y familia, si les contaba lo que sabía.
¿Dónde
están ustedes en todo esto, queridos, hoy en día? ¿Están al borde de saber que
Dios es más grande que lo que jamás les han dicho? Así lo espero. Porque cada
cosa que piensan, tan grandiosa como sea, solo será una porción de la verdad.
Puede
que oigan las torres a mi alrededor, al rendir culto, al llamar a la oración en
esta tierra. Dios es tan grande, queridos. La invitación se extiende para que
reflexionen sobre esto ustedes mismos.
Y
así es.
Kryon
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