20 noviembre 2019

¿Cómo Dominas la Alquimia? - Parte 2 - Seminario de Jim Self


¿Cómo Dominas la Alquimia?
Seminario Online - Jim Self
Parte 2 -Alterar los Armónicos de la Materia

¡Hola, bienvenidos! Como siempre, es muy lindo estar aquí. Estamos ahora jugando en una progresión, hemos armado un conjunto, una sesión que tuvimos la vez anterior, otra hoy, y con la próxima vez serán tres. Estas sesiones con las que estamos jugando van en una misma dirección y lo aclararemos a medida que progresamos con la de hoy.
Primero déjenme dar la bienvenida a un número de personas que se han unido a nosotros hoy, creo que son más de mil trescientas personas, muchas de ellas son nuevas, de modo que iré entretejiendo lenguaje y conceptos, y muchos de ustedes han estado con nosotros por largo tiempo y les sonará simple en este contexto. Para los muchos de ustedes que son nuevos, bienvenidos, esto es realmente bastante simple.
El aspecto en que jugaremos es este concepto de dominar la alquimia, del cual proviene el nombre de este programa. Dominar la alquimia en realidad tiene dos conceptos, uno de ellos, dominar, tiene que ver con volverse muy diestro, muy preciso, muy capaz, muy fluido, muy cómodo con dominar un tema, una habilidad, una capacidad. La alquimia es, al empezar a jugar en un espacio  dimensional más alto, una manera de  vivir. No es una cosa, no es cambiar el plomo en oro - eso viene con el territorio - sino que en realidad es un estado de ser, y cuando empiezas a considerar cómo es ese estado de ser, en el inicio de establecer Mastering Alchemy como programa,  trabajando con los Arcángeles, los Señores de la Luz, los Maestros Ascendidos, la definición fue que el dominio de la alquimia es alterar las frecuencias del pensamiento, cambiar los armónicos de la materia, y aplicar los elementos del amor para crear un resultado deseado.  
De modo que miraremos a esos tres componentes, pero la realidad de esos componentes es que funcionan como uno solo. Trabajan como un flujo suave, algo como el yin y el yang, abriendo y cerrando sin esfuerzo. Cada uno de esos tres brinda esa ausencia de esfuerzo. De modo que es algo que, al empezar a entender lo que significa alterar las frecuencias del pensamiento y jugar con eso, y cambiar los armónicos de la materia - no es complicado - y expresar los elementos del amor, todo fluye de tal manera que literalmente la capacidad de extender la mano y hacer aparecer la manzana   realmente casi no requiere esfuerzo. Pero todo va junto, todo fluye como una unidad; si falta una parte la manzana no aparece.
Algo que todos hemos experimentado en nuestra vida son los cambios en cómo nos entendemos a nosotros mismos, cómo nos expresamos, cómo nos ocupamos en la vida desde un punto de referencia particular. De modo que para decirlo simple, vas a la escuela de joven y esa es tu vida, así es, esa experiencia es todo lo que hay. Y luego muchos se casan, y en ese contexto del matrimonio eres una persona diferente, funcionas de modo diferente, te ocupas de modo diferente, las circunstancias son diferentes, tus puntos de interés son diferentes, cómo te mueves, diferente. Si tienes hijos ¡todo cambia! Entonces eres la misma persona pero con un punto de atención diferente, teniendo conjuntos de experiencias distintos.
Cuando empiezas a navegar en tu viaje saliendo de esta realidad de tercera dimensión, que abarca todos esos tres, matrimonio, hijos, crianza, reunir patrimonio, como todo lo demás, se instala una nueva configuración. Empiezas a funcionar desde un conjunto de conceptos diferentes, y el nivel de energía fluye diferente en cada uno de nosotros.
En este tiempo, sin embargo, hay un cambio desde esa realidad de tercera dimensión, ese espacio donde crecimos, vivimos, todo lo que sabemos en gran medida, hasta el punto en que decidimos iniciar esta realidad distinta de conocerse uno mismo como ser espiritual.
El espacio de quinta dimensión, espacio multidimensional, por un lado es muy distinto del espacio en que has crecido. Según la dimensión, cuarta dimensión, digamos tercera para quienes ya han oído esto antes, la tercera dimensión es bastante parecida a una caja: tiene un conjunto de reglas, un conjunto de estructuras. No es el árbol que ves por la ventana, la tierra, la silla, la casa, el coche. Eso es forma, es materia, es densidad, es la utilería en el escenario y el telón de fondo, es el marco de referencia para la experiencia - la utilería. Pero el espacio tridimensional es realmente cómo te experimentas a ti mismo en un espacio. Esta dimensión es condicional; no hay nada incondicional; la tercera dimensión tiene miedos, y vibraciones con aristas (filos), ira, furia, resentimiento. Cuando empiezas a reconocer todo eso como opciones que tienes, opciones, no patrones rígidos - siempre estoy enojado: eso es una elección, no es una realidad -   cuando empiezas a entender que es una opción la capacidad para cambiar las frecuencias de pensamiento y luego alterar los armónicos de la materia y experimentar las vibraciones del amor se vuelven otra opción.
Entonces esta parte interesante, esta quinta dimensión, o digamos cuarta dimensión, no es física; no es un espacio físico; no hay fisicalidad. Es tu espacio de sueño, es un ámbito de pensamiento conceptual, es donde eres capaz de envolverte mucho en pensamientos, en juegos, en experiencias, en creatividad  y realmente atascarte en la mente, en el pensamiento. Pero allí no hay nada físico. Cuando te duermes y tienes un sueño de toda clase de percepciones concientes, el cuerpo responde como si la amenaza fuera real, el coche me va a atropellar, pero no hay ningún coche. Hay un pensamiento; no hay nada físico en ese espacio de sueño; todo está dentro de la mente. Pero es una dimensión de consciencia muy real.
La quinta dimensión es física. La quinta dimensión tiene el mismo árbol ante la ventana, que observas desde el asiento en que estás, como el que existe en el espacio de tercera dimensión. Entonces la verdadera diferencia es cómo tú ves al árbol. ¿Es algo que ves desde un lugar de emociones y pensamientos que tienen aristas? (Ira, furia, resentimiento). La emoción tiene aristas, filos. La gente suele preguntar la diferencia entre una emoción y un sentimiento. No es una respuesta  100% perfecta, pero si ven a las emociones como teniendo una arista - ira, resentimiento, celos, tienen un filo, una cosa errática, fuera de equilibrio - la gratitud, el  aprecio, la risa, la sonrisa no tienen aristas, son sentimientos. Es una frecuencia vibratoria que fluye muy suave, como pensamiento y como estado de la materia; es parte del pensamiento y de la materia, de la densidad de la materia.
Entonces cuando estos componentes de la alquimia se entienden básicamente, se empiezan a aplicar, a jugar con ellos, a entenderlos básicamente, en este espacio de quinta dimensión, multidimensional, - sexta, séptima, octava dimensión, de todas ellas hablamos pero son inconcebibles - están los puntos de referencia. No hay árbol, no hay palabras, no hay lenguaje, según nosotros entendemos esos conceptos. No existen en ese espacio de quinta, sexta, séptima dimensión.
Basado en lo que recién dije, puedo empezar a encontrar sentido a que este espacio tridimensional tiene emoción, miedo, ira, resentimiento, y también tiene bienestar, belleza, árboles, pero cuando empiezas a jugar en el espacio de quinta dimensión ya no hay ira, no hay miedo. Palabras como seguridad o confianza no existen en un espacio físico de quinta dimensión; no hay nada que sea inseguro y no hay de qué desconfiar.  Ahora bien, eso es poco creíble para alguna gente, porque "yo sé lo que yo sé" en un mundo tridimensional. Pero cuando empiezas a alterar la frecuencia del pensamiento, cambiar los armónicos de la materia, y empiezas a tener una conciencia expandida de lo que es el amor... Hablaremos del amor en particular en la próxima sesión, pero el amor no es solo este bonito sentimiento  de  "te amo, eres tan bonita,"  "tengo un sentimiento tan lindo por ese cachorrito lamiendo la carita del bebé..."; es amor, pero es solo una pequeña, minúscula fracción de lo que es el amor. El amor es una fuerza de creación poderosa, de expresión, de experiencia. En la realidad de tercera dimensión el amor no se experimenta fuera de un rango muy estrecho de sentimiento. Ese sentimiento muy lindo de "te amo."
Pero cuando empiezas a jugar en un campo vibratorio donde no existe el miedo ni la ira ni hay sensación de ventaja, competencia, imposición, esclavitud, dominación, codicia, esas cosas no existen en la quinta dimensión. En esa quinta dimensión el espacio es de cooperación, cocreación, bienestar, risa, y "estoy tan entusiasmado con tu éxito en lo que te propusiste hacer", "estoy orgulloso de ti", "estoy contento por ti", "qué bueno conocerte, creo que hiciste un trabajo buenísimo" y el otro contesta "gracias, es realmente super". En eso hay una expresión de amor que no existe en el espacio de tercera dimensión.
Solo estoy pintándote un cuadro para que empieces a reconocer cómo sostienes tu pensamiento y cómo ese pensamiento engendra una forma de pensamiento, la forma es de materia. ¿Alguna vez te pasó de entrar en una sala y dos personas estaban peleando? Tú te paraste allí, ni siquiera escuchaste la discusión, solo miraste la sala y dijiste, "Epa, creo que no quiero estar aquí". La energía es tan densa que, como dicen, la podrías cortar con un cuchillo. Resentimiento, ira, ya ves, es la densidad de la materia en la forma de pensamiento. De modo que la materia tiene forma en el pensamiento. Piensa en la belleza, el bienestar, la admiración; esas palabras son luz, y fluyen, y no hay mucha resistencia, mucha densidad, ni esfuerzo. Son sin esfuerzo. Llenas de facilidad.
Pero cuando empiezas a jugar en formas de pensamiento que tienen ira, resistencia, juicio, miedo, notarás cómo tu cuerpo se tensa. Esa tensión es una forma de pensamiento expresándose en la materia. El cuerpo simplemente se reconfigura en un estado tenso de resistencia, es una forma de pensamiento; es un estado de la materia.
De modo que este espacio donde eres capaz de experimentar el amor - otra vez, hablaremos del amor la próxima vez - el amor es todas estas palabras maravillosas, son todas vibraciones del amor; el aprecio, la gratitud, vibraciones del amor. Es realmente simple pero es una reconfiguración de cómo creas en amor.
Juguemos aquí un poquito, porque ¿cómo empiezas a alterar la materia? ¿Cómo empiezas a cambiar la materia? Cambiar la densidad de algo. Podemos llevarlo a un aspecto físico, un juego divertido para jugar en cómo alterar la densidad y cómo alterar la materia en lo físico. Probablemente no vas a atravesar una pared; probablemente no vas a crear la manzana con solo extender la mano; se puede hacer eso pero es en ese flujo que la manzana aparece sin esfuerzo cuando entras en esta configuración.
Dicho esto, veamos si podemos organizar la experiencia de alterar frecuencias de pensamiento y cambiar los armónicos de la materia, y luego cómo empezar a aplicar eso sin esfuerzo en tu espacio cotidiano.
Toma una respiración, recuéstate en tu asiento, conserva los ojos abiertos, esto no va a ser un estado de meditación profunda, uno no anda por ahí en estado de meditación profunda, generalmente. Uno anda en estado de juego, es muy distractivo, no en tiempo presente, mucha atención se pone en adónde voy y qué va a pasar, o dónde estuve y qué pasó, y en esperar que lo que pasó no vuelva a pasar en el futuro; eso se llama tiempo lineal. Toma otra respiración, vamos a deslizarnos a este espacio. El tiempo lineal está en la tercera dimensión. El tiempo presente está en la cuarta, en la quinta dimensión, en la multidimensión. Al jugar en multidimensiones, el tiempo presente tiene cinco configuraciones distintas - ¡cinco configuraciones distintas de cómo crear experiencias en tiempo presente!
Pero al estar conciente de tu pensamiento, y manejar el pensamiento siendo capaz de alterar la frecuencia de tu pensamiento, cambiarla, y reducir la tensión en la forma de pensamiento, en la densidad, "estoy realmente enojado con esto, me pone furioso" hay mucha densidad, mucha tensión en ese pensamiento. Otra respiración. Recuéstate, ojos abiertos si te parece.
En este concepto de tiempo presente, toma nota de ti mismo y si estás en tiempo presente. Contestarás, "oh sí, sencillamente sentado en mi asiento". Esa no es realmente la pregunta; ¿dónde está tu punto de atención? ¿Estás aquí? ¿O todavía estás en tu día? ¿Estás en mañana? ¿Estás preocupado por tus cuentas a pagar, o por tu relación, o tu trabajo, o por el dinero? Ya ves, aquí no hay nadie. Pero ese punto de atención distraído sigue arrastrándote hacia el pasado y al futuro. ¿Qué tal si pasa esto? ¿Qué tal si pasa esto otro?
Simplemente nota primero cuántos puntos de atención tienes; probablemente muchos. Pero en este caso ¿cuántos de esos puntos de atención están muy concientes para ti? ¿Pones tu atención en ellos? "estoy preocupado por...; tengo esperanza en...; estoy afectado por..." Solo nótalos, no es bueno ni malo, solo nótalos. Y al notarlos, toma la decisión de que están allí, pero por este minuto, ahora, no necesitas arreglar eso, cambiar eso, resolver eso, corregir eso, preocuparte por eso.  Pon tu intención consciente en decir "Sí, están allí, pero en unos momentos podré volver a poner atención en esas cosas,  pero ahora mismo elijo estar aquí."
Relájate en tu asiento, toma una respiración, deja que los músculos se relajen. Pies sobre el piso, nalgas en la silla. Al dejar ir esos puntos de atención, suele haber una respiración, como una inhalación y una exhalación rápida, realmente parte de ese estado de la materia, esa densidad de la materia; es una tensión contenida en el cuerpo. Bastante inconsciente, preocupado por algo, afectado por algo que todavía no terminé. Simplemente nota si hay algún otro punto de atención en que tienes tu conciencia. Estará allí cuando te vayas dentro de una hora, pero aquí mismo regresa a ti, y permanece aquí mismo. Nota los dedos de los pies, muévelos. Si aquí hay otra pequeña relajación, que dice que al empezar a estar consciente de estar consciente aquí mismo, toma otra respiración, baja los hombros... Puede ser que empieces a bostezar. El bostezo es cómo el cuerpo suelta puntos de atención en que estaba suspendido.
Nota tu cuerpo. Ya sé que es muy simple, tal vez lo has hecho muchas veces pero ahora estás solo en tiempo presente. Las otras veces fueron tiempo presente ya pasado; esta vez es solo presente.
Nota también si tu mente te está hablando. "Oh, vine aquí para hacer algo interesante. No encuentro nada nuevo". Esa es básicamente la mente racional, comentando sobre lo que conoce, lo que cree que debiera ser una nueva historia. "Cambiar la frecuencia del pensamiento, crear esa manzana. Dime cómo hacerlo así puedo empezar". La mente racional no sabe que estás haciendo eso ahora; colocándote en tiempo presente y simplemente permitiendo que los puntos de atención y distracciones estén presentes pero que no reciban mucha atención en este momento.
Empieza a cambiar la frecuencia de tu pensamiento. Tienes muchas opciones, aquí sentado. ¿Qué te gustaría experimentar? Ahora bien,  esa pregunta en realidad tiene que ver con cuál es el estado de la forma de pensamiento de la materia, la densidad del pensamiento, que te gustaría experimentar. Puedes estar muy concentrado, muy intenso, o puedes básicamente permitirte gustar de ti mismo. Solo voy a estar aquí y gustar de mí. ¿Cómo se siente gustar de sí mismo? ¿Alguna vez notaste que cuando estás tenso, en un estado concentrado y preocupado, afectado, con miedo, enojado, no se te ocurre gustar de ti? De hecho, gustar de ti ni siquiera está sobre la mesa. "No sabes cuán intenso es esto, tengo que ocuparme de hacerlo". Toma otra respiración.
En general, yo desencadeno estas percepciones, ellas ocurren en tu percepción conciente. Considera esa tensión y luego, aquí mismo, elige gustar de ti. Puede ser poco familiar para muchos, pero simplemente gusta de ti mismo; hazlo simple, relájate. Estoy bien, me gusto.
Nota cuán extraño puede resultar ese concepto: me gusto. ¿Cuándo fue la última vez que dijiste eso? ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste cambiar la densidad de la forma de pensamiento hacia una forma de pensamiento más liviana y relajada? Me gusto.
Aquí mismo la mente racional empieza a discutir: "esto no es lo que quería cuando me inscribí. Quiero lo bueno de esto."  Esto es lo bueno, es la capacidad de poder sostener un único punto de atención en una frecuencia alterada de pensamiento, y es ligera, fluida, móvil, flexible. Y luego alterar la materia, alterar la forma, empezar a crear una experiencia diferente que llegue a tu estado de ser. Otra respiración.  Y toma nota de tu cola apoyada en tu asiento y el peso de tu cuerpo sobre él, cómodo... (pausa) Y toma nota de dos o tres respiraciones suaves, inhalando, exhalando, conciente de estar respirando (otra pausa).
Luego elige una  palabra, o un tono de sonido, una frecuencia de vibración que te sea cómoda. Podría dar un par de opciones, pero elige una que te sea cómoda. Ten la sensación de ser capaz - simple: sabes cómo atar tus zapatos, "sí, soy capaz": o ten la sensación de facilidad, algo que es muy suave, algo que te guste - tomar un helado, si eso te gusta - ten esa sensación de cuando haces algo que te gusta, hay una sensación, una recompensa, un sabor de ese helado. Estoy aquí, teniendo una experiencia, soy capaz, estoy sentado en este asiento y mi cuerpo está cómodo. Encuentra un pensamiento, y estás alterando la frecuencia del pensamiento, te estás moviendo de la atención en algo que podía ser estresante a otro lugar donde estás aquí, en tiempo presente, cómodo, y dándote a ti.  Cómodo.
Voy a señalar un par de otros tonos de sonido, vibraciones de pensamiento, y nota lo que te está pasando: estás moviendo tu atención hacia una vibración de tiempo presente que no tiene aristas, filos, y permite una sensación de un sentimiento. Ten la sensación de estar en lo cierto, de estar seguro. Hazlo simple: estoy seguro de estar sentado en un asiento, y permite que el cuerpo te muestre cómo se siente estar seguro. Siente: ¿estás seguro de estar en ese asiento? Sí, estoy seguro. Muy simple; solo nota ese sentimiento.
Luego cambias y consideras sentirte feliz. Complacido contigo mismo, cómodo. Nota que hay un pequeño cambio en el sentimiento. También nota que estás en tiempo presente.
Déjame decir lo que dije al principio: estas tres piezas trabajan juntas como una unidad: cómodo, capaz, seguro. La densidad del pensamiento, la inclinación, el "tengo que", el no entiendo, todo eso no está aquí mismo. Acabas de cambiar la densidad de la materia; la forma de pensamiento se vuelve suave.
Una o dos respiraciones más. Sentimiento de estar cómodo. (pausa) Luego cambia tu atención a otra vibración de pensamiento. Toma conciencia de algo que consideres bello. Podría ser un árbol, una puesta de sol, sentado en la playa observar las olas del océano; algo en tu vida que te conmovió y que te permita poner tu atención en ese sentimiento. Podrías tomar otra respiración.
Ahora bien, no es pensar; es algo así como traer el recuerdo de algo hermoso. Cuando traes el recuerdo, traes el sentimiento. Los sentimientos existen en el tiempo presente.
Toma otra respiración y recuerda esa puesta de sol, o una caminata en el bosque, o una cascada, en este espacio hay una sonrisa, en el interior hay una sonrisa. Hablaremos más de esto la próxima vez, pero esa sonrisa es un aspecto del amor. Simplemente dice "esto es bueno", crea un equilibrio. Luego a esta belleza, y a esta sonrisa, agrega otra vez el sentimiento de "seguro". Sin pensar, empieza a haber en esa sensación de certeza una sensación de fuerza, una sensación de presencia: tú, presente. Seguro, presente, feliz, sonrisa, belleza, relax. Otra respiración; cómodo.
Toma nota: ¿puedes encontrar ese espacio de "me gusto"? ¿Cómo se siente? Estamos tejiendo un número de patrones en este espacio. Cómodo. Me gusto. Está la sonrisa. Nota ese aspecto de belleza. Siente la sonrisa. Hay otras cosas que han estado en tu vida que son belleza. Nota que cuando se hace la pregunta, la respuesta existe, oh, sí, estuvieron. Tal vez ese día caminando en el parque tomados de las manos. Simplemente recuerda ese momento (pausa).
Y ahora nota "feliz". Sin hablar de ello, puedes permitir "feliz". Porque cuando entretejes estas distintas frecuencias de pensamiento en un patrón, empiezan a envolverte como una vestimenta, empiezan a crear un estado de ser, una densidad. Solo considera: "si yo estuviera feliz, complacido, sonriente, capaz de permitir a otra gente  ser lo que son, yo estaría complacido conmigo" ¿Navegarías por la vida de modo diferente que si fuera de otro modo?
Nota estar relajado. Capaz de estar en el asiento sin caerte. Cosa tonta, pero sí, soy capaz de eso. Valídate, simplemente sé capaz de estar en el asiento, por ser exitoso. Lo he logrado, soy capaz de estar en el asiento sin caerme. ¿Puedes sentir la sensación de validar tu éxito? ¡Permítelo! Puede ser una experiencia nueva. ¿Cuán a menudo te felicitas? ¿Pausas para mirar tu día? La mayoría mira lo que no funcionó. Pero ¿respiraste bien? ¿Abriste todas las puertas que intentaste, arrancó tu coche, llegaste a la tienda y estaba abierta, en la cocina te alimentaste? ¿Tuviste éxito? ¡Absolutamente! Muchas veces damos el éxito por descontado, y ponemos la atención en preocuparnos por la cosa siguiente.
Elige una palabra que se sienta bien. Si puedes, envuélvete en esa palabra. ¿Cuál sería? Y siéntela; no se trata de pensarla. Y luego la llevas un poco más arriba, realmente la sientes. Estoy en lo cierto; estoy realmente seguro. Amplifica la palabra, siente la palabra, cambia la densidad de la forma pensamiento, amplifícala. Me gusto; ¡me gusto un poco más! Realmente me gusto. Es tonto... Cambia la frecuencia del pensamiento. Altera los armónicos de la materia. Verás, en lo tonto de hacer eso, en la sonrisa de hacerlo, al reírte de ti mismo por hacerlo, un aspecto del amor empieza a hacerse presente.
Roxane acaba de decirme que me perdió. Si puedes oírme, déjame saberlo - hasta que comprobemos que así es. (Roxane está grabando el audio)
Nuevamente, nota ese "me gusto"; una sensación de certidumbre; estar aquí mismo en tiempo presente. Toma otra respiración, y recógete un poco más; no quiere decir tensión: quiere decir percepción conciente, estar más conciente de estar conciente. Un poco más estar en tiempo presente: estoy aquí mismo.
Y luego estar conciente de esa pequeña acción: me he vuelto un poco más presente, un poco más concentrado, un poco más conciente. Una buena respiración suave; relaja el cuerpo. Esa simple acción es enorme. Yo soy un poco más consciente, aquí mismo. Aquí está una parte de cómo jugar con esto,  si tus ojos están cerrados, o pronto lo estarán, y quédate detrás de los ojos, en el centro de tu cabeza.
Ten la sensación de caminar dentro de tu cabeza, es decir, mirando hacia atrás y hacia adelante, arriba y abajo, mirando más afuera y luego traes tu enfoque hacia adentro, un poco más ajustado, pero no dejando el cuerpo sino estando justo aquí, "estoy conciente en tiempo presente del rango de consciencia del que mayormente no tengo percepción." Quietud. Otra respiración.
Y luego echen otra mirada más, pensando "estoy mirando alrededor en mi cabeza, realmente mirando alrededor, porque existo mucho más allá que en el centro de mi cabeza. Empiezo a explorar este espacio más allá del centro de mi cabeza. Una experiencia es mi corazón, porque esa experiencia es sin fin, y yo existo en ese espacio del corazón".
Feliz, seguro, capaz, me gusto. Hay belleza. Hay una sonrisa. Verán, esa frecuencia de pensamiento está en quinta, en un espacio multidimensional. "Me gusto" no tiene ningún miedo adherido, ni ira ni resentimiento. Aquí mismo, me gusto. No estoy buscando esa 3ª dimensión; aquí mismo no existe.  Podrías abrir los ojos y el mismo árbol estaría frente a ti, pero "me gusto". Ese mismo árbol existe en la tercera dimensión, donde me enojo, y tengo demasiados puntos de atención, y estoy realmente abrumado.
La densidad de la materia puede alterarse en este espacio de quinta dimensión; aquí todo fluye. Puedes reacomodar las piezas del rompecabezas, sin esfuerzo. Aquí, cuando en la 3ª dimensión hay una discusión, en la 5ª dimensión puedes decir, "Vaya, entiendo que eso no funciona para ti, veamos si podemos hacerlo de manera diferente". La tensión, la densidad de la materia cambia. La frecuencia del pensamiento cambia. La aplicación del amor crea un resultado definitivo. Sin esfuerzo, sin discusión. Sin resistencia, sin juicio. Otra respiración.
Lo que se está creando aquí es una percepción conciente de la alquimia de las dimensiones más altas. ¿Qué tal te gustas aquí? Seguro, capaz, hay belleza; relajado, cómodo, facilidad. No hay desafíos, no hay discusiones. Aquí estamos solo tú y yo - y yo no cuento. ¿Qué tal te gustas? Hay una belleza, y una sonrisa.
Y ¿podrías mirar afuera más allá de tus bordes, o tus limitaciones, o de "las cosas son así"? Considera mirar más allá de eso, por  esa capacidad de ver lo que nunca ha sido visto pero siempre estuvo allí, desde este espacio de frecuencia alterada de pensamiento, saliendo de los armónicos de la 3ª Dimensión.
Aquí aparece una palabra enorme: permiso. Yo tengo permiso.
Encuentra ese espacio cómodo donde tomas nota de ti: me gusto. En este espacio hay un aspecto de ti que disfrutas. Es un espacio interesante, porque es el espacio donde disfrutas de otros. Disfruto de dar, disfruto de ayudar, de elevar, de nutrir, de asistir, de reírme con otros. Disfruto de ver a la gente tener éxito; disfruto de ser validado y apreciado. Disfruto; 5ª dimensión. No hay ese aspecto "te vamos a atrapar"; 5ª dimensión.
Este espacio, este aspecto en que te encanta engancharte,  y dar, y reír, está disponible, estará aún más disponible, pero comienza desde este lugar de "me gusto"; "disfruto de mí".
Muchos de nosotros tenemos esta creencia de "Si puedo arreglar el mundo, si puedo sanar a la Tierra, si puedo hacer que esté bien para todos, entonces todo será bueno." Pero aquí falta una pieza grande: yo. Si yo puedo hacer que ellos estén bien, mi creencia es que entonces podré darme para mí. ¿Cómo ha funcionado eso en la 3ª dimensión hasta ahora?
Otra respiración. Relajado. Me gusto. Sostén esa sensación. Verás, a medida que entras en este espacio de 5ª dimensión, la capacidad de darte para ti mismo, gustar de ti mismo, no requiere nada de ningún otro. Se trata de cambiar la frecuencia del pensamiento que ha sostenido todo el tiempo. Alterar la tensión en la densidad de la materia, aquí mismo en la forma de pensamiento, para empezar. Realmente la magia de esa manzana apareciendo cuando tú lo quieres, la creación en que pusiste intención, simplemente empieza a suceder cuando "me gusto".
Toma conciencia, por favor: "me gusto" y siéntelo por un momento, somos tú y yo, y yo no cuento. Gusta de ti; no le contaremos a nadie. Y prueba "me gusto un poco más." Lo llevamos un poco más arriba aquí, cambia la frecuencia del pensamiento, esa densidad de la materia, de la forma de pensamiento, que se afloje un poco. Puedo darme para mí mismo, estoy bien.
Verás, aquí es donde la palabra magia es realmente mágica; básicamente cambias los armónicos de la materia, alteras la frecuencia del pensamiento, aplicas los elementos del amor, y todo aparece y viene a ti. Ese es un concepto muy foráneo en la 3ª dimensión, en realidad nunca funcionó en la 3ª dimensión. "Es un lindo concepto, pero, sabes, con lo mal que está mi vida, mejor abro los ojos"  ¿Qué tal si abres los ojos y descubres esto: me gusto? Simplemente un cambio en la frecuencia del pensamiento: me gusto, estoy bien. Me sentaré aquí y estaré seguro de que no me caeré de la silla. Hoy realmente soy un éxito. Asombroso.  Otra respiración.
Y sin ir a la mente racional, que armará una discusión sobre ese "me gusto", simplemente sostén tu atención aquí mismo, y lo que pasa es que se vuelve magnético, empieza a alterarse la densidad. Es el magnetismo, el electromagnetismo de la consciencia que sostiene ese "no estoy bien" tan rígidamente en su lugar. Pero en cuanto empiezas a sostener la consideración de "estoy bien", cambiando esa densidad, los imanes empiezan a soltar. La parte asombrosa es que empiezas a descubrirte a ti. Verás, este eres tú, este es quién eres, escondido debajo de ese "no estoy bien, no merezco, esto es difícil, el tema del dinero me vuelve loco". Verás: en este lugar no tienes ese tema del dinero; aquí no tienes un problema con tus relaciones, con tu trabajo, con tu hijo, no tienes un problema de peso, ni de salud, aquí estás bien. "Estoy sentado en mi asiento, no me he caído aún. Probablemente no me caeré; elijo tener éxito." Ya sé, realmente simple, incluso un poco tonto - pero no te caíste.  Otra respiración.
Ves, si puedes solo permitir que esto sea posible, empiezas a ver más allá de los bordes de las limitaciones de ese sistema de creencia de la 3ª dimensión. Cuando permites "puedo ver más allá de los bordes" empiezas a encontrarte en el corazón. Y en ese corazón, todo lo que existe es "estoy bien, de hecho me gusto, estoy muy bien, me gusto." Otra respiración.
Y aquí toma conciencia, vuelve a visitar esa sensación de belleza, ese momento feliz, y permite que aparezcan otra vez. Míralos un poco más, fue tan hermoso. En calma, y había una sensación de presencia. Y estabas cómodo.  Ya ves, la belleza atrae todos esos aspectos de ese estado de quién eres en ese momento; en este momento: quién eres.
Cambiar los armónicos de la materia no es cosa complicada; puedo darte un juego para jugar. No te lo tomes en serio, diviértete con él, no tengas expectativas, pero juega. ¿Alguna vez has mirado hacia arriba, a una nube pequeñita en el cielo, y le dijiste hola? Se está haciendo una conexión consciente. Cambiar la densidad de la materia, fundamental. Esa nube está llena de agua y si piensas en crear un vórtice y giras ese vórtice en sentido del reloj, dices miro esa nube, y sostienes la atención en ella, la pequeña nube, y empiezas a girar ese vórtice, la nube va a cambiar de vapor de agua, cambiará su frecuencia de pensamiento, y desaparecerá. Si quieres puedes jugar un poco más, pero la clave es divertirse, está en el me gusto, me divierto, estoy comunicándome con este pequeño punto de consciencia. Y si empiezas a girarlo contra reloj, volverá a la forma de nube. Cambiar los armónicos de la materia - en lo físico.
Pero esa nube no puede oírte cuando estás demasiado ocupado, envuelto en tus problemas. Pones tanta atención en tu futuro, en tu pasado, no estás bien hoy, pero "nube, escúchame, quiero validar que soy capaz de cambiar esto."
Cuando se armoniza la frecuencia del pensamiento, y los armónicos de densidad entre tú y la nube se vuelven uno, simplemente cambias la forma de la nube; no se va, simplemente cambia su densidad. Pero sucede desde el juego, sucede desde la belleza, desde la sonrisa en el corazón, sucede al cambiar la frecuencia del pensamiento, alterando los armónicos de la materia, y aplicando los elementos del amor que se encuentran en la sonrisa. Simple; sumamente simple. Es en ese espacio que empiezas a reconocer que eres un maestro de alquimia. Y se desenvuelve desde allí. Otra respiración.
Déjame plantar otra semilla.  Qué tal si ese espacio de belleza en el corazón, en esa sonrisa, en ese lugar donde realmente me encantó admirar a las personas, apreciarlas, ayudarlas, y me encanta cuando sonríen, es porque... yo me gusto.
¿Qué tal si en estos tiempos de cambio, empezando a estar en este espacio de "me gusto", la capacidad de alterar la transición de consciencia que estamos experimentando se vuelve muy posible?
Alterar la transición, desde la dirección en que marchan el mundo externo y el mundo interno, para ti, como maestro de alquimia. ¿Qué tal si se pudiera crear un estado de experiencia en que tú y miles de otras personas se sientan en este espacio de "me gusto" y son capaces de manifestar un elemento del amor que simplemente crea un ambiente para que otros elijan lo que tú estás eligiendo? ¿Qué tal si el mundo depusiera sus armas? ¿Qué tal si el mundo empezara a nutrir  a los que no tienen? ¿Qué tal si los que no tienen empezaran a ser maestros para los que creían saber en primer lugar? Y todos fueran capaces de sonreír.
Verán: eso es lo que se brinda en este tiempo de transición, y que muchos se lo están perdiendo por estar preocupados por el ruido de unos pocos.
Todo comienza por ti: me gusto. Me estoy volviendo consciente de lo que está en el corazón: yo. Empiezo a ser capaz, no solo de cambiar la nubecita, sino de cambiar la dirección de la consciencia para quienes eligen esa dirección. Solo estás creando un ambiente de bienestar para quienes eligen, o no. Pero empieza por cada uno de nosotros, gustando de nosotros mismos. ¿Qué vas a elegir? Otra respiración.
Nota si estás todavía en tu asiento. ¿Puedes validarte en esta tontería de "no me caí; buen trabajo"? ¿Puedes gustar de ti en esta facilidad y comodidad, en tiempo presente? Otra respiración.
Toma conciencia de estar sentado en tu asiento; sin cambiar nada, solo allí donde estás, sentado en tu asiento, y el asiento está en una habitación; toma conciencia de la habitación, desde tu asiento. Elige una de esas palabras: cómodo, relajado, feliz, complacido conmigo, seguro, capaz, siento la sonrisa.  Y sé esa vibración de pensamiento, ese armónico de densidad.
Toma un momento para respirar abriendo los ojos, sin perder ese espacio de apreciarte a ti mismo. Esto no es complicado; es simplemente una elección. Pero así como la escuela se transformó en algo más, y ese algo más se volvió un matrimonio, y el matrimonio dio lugar a tener hijos, todas configuraciones diferentes de tu vida, ¿te gustaría pasar a una configuración de quinta dimensión? Comandando tu presencia con amor.
¡Muy bien! Detengámonos aquí. Este es un espacio que no es una cosa que hicimos sino que es un estado de ser, es una introducción consciente en algo que sabes íntimamente, solo que olvidaste durante largo tiempo de prestarle atención. Este estado de ser, de bienestar, es algo muy, muy accesible en estos tiempos.
De modo que aquí nos detenemos y le pasaremos esto a Roxane, y ella abrirá para preguntas. Espero que esto haya sido cómodo e interesante, y me gustaría saber cómo lo experimentaron y qué les gustaría saber.
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro