02 octubre 2015

El Elemento Faltante - Kryon

Canalización de Kryon por Lee Carroll
en Lisboa, Portugal, el 26 de septiembre de 2015

El Elemento Faltante
Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
¿Sientes la dulzura que hay aquí? ¿La serenidad, la belleza? Dan ganas de suspender el tiempo por un momento y simplemente quedarse en los brazos de Dios, como si los problemas que trajiste no existieran,  como si las frustraciones se hubieran ido, como si se hubiera logrado la sanación, y el pasado no hubiera sucedido.  Todos son conceptos de belleza, y son reales.  Eso es realmente la Maestría: la capacidad para catalogar los problemas del día y, en tu mente, ponerlos donde deben estar. Y en eso hay sabiduría. Porque algunos de ustedes vienen a este salón de cierta manera hoy, y van a irse diferentes tal vez porque lo sintieron. Aquí hay un estado alterado que te invita a participar. Y tal vez para algunos sea una sorpresa. ¿Es posible que el Creador del Universo conozca tu nombre?  ¿Es posible que seas parte de él? Es un sistema hermoso, que tiene sentido, lógica espiritual, y siempre estuvo aquí. Esa es la enseñanza desde que llegamos: hay algo más grande que lo que crees.
¿Y dónde estás tú con esto?  ¿Lo toleras?  ¿Apenas puedes esperar para irte?  ¿Te enoja? Yo sé quién está aquí.  Todas estas cosas afectan a la humanidad de manera diferente. El camino que sigues es único. Algunos están listos y algunos todavía no.  He aquí nuestra promesa: no importa cuándo, no importa qué; cuando tengas ese momento de comprensión y abandones el miedo y las frustraciones y la ira, y nos convoques - a nosotros que siempre hemos estado contigo - ¡estaremos allí!  No importa cuándo.
Nada dice que tienes que creer de cierta manera para tener el amor de Dios. No hay nada, no hay reglas que digan que debes estar aquí o allá, hacer esto o aquello, así como en realidad no hay reglas para el amor. Puedes darlo y recibirlo abiertamente, muy completamente, y nunca tener una regla para él. Solo fluye, ¿lo notaste?  Simplemente fluye.
Tengo un mensaje; no es largo.  Tiene un título; en realidad es una historia. Se llama El Elemento Faltante.  Es una alegoría; es metafórico. Es solo una historia; no es real, aun cuando al contarla pueda parecer real. Es solo una historia.  Pero a todos les encantan las historias; esta tiene un significado.
En otro planeta, en otro tiempo,  les cuento que había una gran civilización.  Era muy parecida a la de ustedes. Humanos como ustedes, con muchos lenguajes, muchos desarrollos, una gran historia, excepto por una cosa:  ninguno de estos seres humanos tenía ojos; no tenían vista.  Así es como es. Nunca han tenido ojos y por lo tanto existen sin visión. Y por tanto no están conscientes de no tener vista. De hecho, ustedes no saben lo que no saben.  De modo que no  lamentaban no tener vista ni haberla tenido nunca; no saben cómo es; no conocen la luz, no sienten que les falte nada, y les va bastante bien.
Hacen todo lo que hacen ustedes; han desarrollado maravillosos sentidos de olfato y oído; pueden percibir dónde están las personas, qué están haciendo, pero esto crea algunos atributos interesantes en la sociedad. Como no tienen vista, no tienen percepción de larga distancia; no pueden ver al otro lado del salón, ni al otro lado de la ruta.  No pueden ver la belleza que está allí, pero tienen otros sentidos que lo compensan. Tienen su propia clase de realidad, pero sin visión no pueden verse uno a otro. Por eso el instinto de supervivencia es más fuerte; es difícil confiar en las personas cuando no se las puede ver, cuando solo se las oye o percibe. En sus sociedades, ellos se rodean de las personas en quienes confían, generalmente en la familia, y se aíslan cuidadosamente. Construyen paredes, y hacen un buen trabajo con eso. Construyen casas y, sin ver, igual hacen un buen trabajo; pero la supervivencia dice que deben aislarse.
Sin vista es difícil crear alimento, cultivarlo o cazar animales; es mucho más difícil; entonces ellos compiten por estos recursos.  Las cosas que ustedes dan por sentadas, el agua potable, es difícil de conseguir cuando no se tiene vista. Si no la puedes ver tienes que percibirla. Se las arreglan, pero da miedo. No saben por dónde corren los ríos, porque no los pueden ver; entonces cuando llegan a un río, allí construyen su ciudad. Usan el río hasta que se seca.
No perciben qué hay más allá, y no lo necesitan, porque están en modo de supervivencia y hacen un buen trabajo. Pero a medida que crecen, empiezan a competir. Esto crea otra cosa: la disfunción, la desconfianza y la guerra.
Aun sin vista, tienen política.  No funciona bien, pero funciona lo suficiente. Realmente no pueden confiar en alguien a quien no ven, pero perciben.  Y luego hay quienes pueden crear percepciones falsas, y entonces hay desconfianza por eso.  Pero hacen lo mejor que pueden. Todo lo que ustedes hacen, ellos pueden hacerlo, excepto que siguen aislándose, compitiendo por los recursos, en grupos pequeños. Esa es su sociedad.
De vez en cuando sucede algo extraño.  Nace algún humano con una diferencia extraña: tiene ojos. Ahora bien, para ellos esto es raro, es inusual, y el humano que tiene ojos debe ocultarlo, porque es simplemente demasiado extraño.  Si lo descubren, lo aíslan: "¡Es demasiado raro! ¡Puede ver cosas a la distancia! Incluso en otra montaña. Es extrasensorial. Está fuera de lo normal.  Asusta. Algunos dijeron que es cosa del diablo."   Ojos.  Estos humanos no duran mucho; son exilados; son demasiado extraños, demasiado raros.
En tanto, la vida continúa.  La sociedad no lamenta no tener ojos ¡nunca los tuvo!  ¡Todo está bien así! Y luego llega la alta tecnología.  La tecnología puede ayudarlos a percibir qué hay del otro lado de la ruta. Eso es bueno; usan esa tecnología; aumenta la comunicación.  Pero de vez en cuando aparece alguien extraño otra vez.  De hecho, cada vez hay más extraños.  Hay que tener cuidado con los extraños, porque pueden hacer cosas que uno no puede.  Cuídate de ellos; son mejores que uno.  Puedes arrojar algo en su dirección ¡y de alguna manera saben que está viniendo y se salen del lugar!  Eso es demasiado misterioso. Debes cuidarte de esos; no te asocies con esos que tienen vista.
Y luego empieza a ocurrir un cambio en su planeta: más y más niños nacen con vista.  Todo empieza a cambiar; una generación tras otra, empiezan a darse cuenta de que hay alguna clase de percepción sensorial que es asombrosa, que puede percibir cosas a lo lejos. Los que tienen esa percepción empiezan a hablar de algo llamado "color". Una palabra que solo existe para ellos.  Es excitante estar con ellos, se vuelven cada vez menos extraños. Pronto crecen y son adultos jóvenes; sus hijos tienen vista. Eventualmente sucede algo asombroso: pueden verse unos a otros. Nunca habían podido verse unos a otros.  Esto es un planeta asombroso: está evolucionando con ojos.  Y sucede una de las cosas más asombrosas:  cuando pueden verse entre sí, ya no pelean, porque pueden ver sus expresiones; pueden amar más fácilmente; ¡se puede ver a otra persona y ver que es igual que uno!  No es un misterio que tengan sentido del olfato.  Pueden mirarse a los ojos; dejan de rodearse de paredes, ya no se aíslan, dejan de competir por los recursos porque pueden compartirlos. Desarrollan sistemas porque pueden ver y dejan de hacer la guerra.  ¡La vista ha cambiado todo!
Esa es la historia de un hermoso planeta que no existe.  ¿O sí?  (se ríe)
Queridos, este es su planeta. Pero no se trata de ojos; se trata de un capacidad extrasensorial: se llama compasión, y a lo largo de las edades no ha sido común, por las razones que los que no tenían ojos hacían lo que hacían.  Ustedes hacen lo que hacen porque la compasión cambia todo; empieza a suceder en el planeta, observen sus noticias.  Es el elemento faltante en el planeta, que empieza a aparecer. Va a cambiar todo.  La compasión les permitirá ver a los otros que serán iguales a ustedes.  La compasión es una segunda vista; está más allá de la vista; ustedes empiezan a entender quiénes son los humanos, la pieza de Dios dentro de cada uno.  Dejan de competir por los recursos, porque la compasión crea sabiduría ¡y ustedes lo resuelven!  La compasión crea soluciones; sin ojos no había solución. Con compasión sí hay.
En lo que toca a este recurso, este es un planeta sin vista.  Es el elemento faltante que siempre faltó en la Tierra. Eso está cambiando, cambia ante sus ojos.
Los rompecabezas aumentarán; los que están en sus noticias son solo el comienzo. ¿Se aman unos a otros o no?  ¿Importa cuáles son las fronteras, o no?  ¿Qué es más importante?  ¿La vida, el amor, la felicidad? ¿El derecho de un ser humano a alimentarse? ¿O no?  Es solo el comienzo de re-escribir la compasión en el planeta Tierra, y va a presionar muchos botones polémicos.  Pero ustedes lo resolverán; hay soluciones buenas, eficientes, que traerá la compasión, en las que nunca pensaron, que están esperando que las implementen; que son buenas soluciones a partir de paradigmas nunca vistos -  como las de aquellos que no tenían ojos, cuando recibieron la visión.
Su Tierra no sabe que les está faltando; tuvieron una Tierra sin compasión durante miles de años, y luego aparecen unos pocos que empiezan a desarrollarla.  Luego serán capaces de compartirla con los demás, y esos son aquellos de los que estoy hablando, alma antigua;  ¡despierta con una visión nueva y cambia este planeta!
Y así es.
Kryon
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro