Canalización de Kryon por Lee Carroll
ante la Hermandad Femenina Lemuriana (7)
en Calgary (Canadá) el 23 de Mayo de 2015
Saludos,
queridas damas, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
Yo
sé dónde estoy, sé quién está escuchando, sé para qué están ustedes aquí. Este
es un tiempo, y todo lo que es, un tiempo corto, que es un tiempo de homenaje;
no solamente homenaje femenino. Se trata de un tiempo específico que tiene que
ver con lo que ahora vuelve a ocurrir en el planeta.
La
razón para que estén aquí sentadas - y ya hemos dicho esto antes - es que
empiezan a reflejar algo de la sabiduría que había en el lugar que llamamos
Lemuria. Para que yo pueda hacer esto de la forma que lo hacemos, les recuerdo
otra vez que no tengo género; les recuerdo que les hablo ahora con una voz de
varón porque eso es todo lo que tiene mi socio (se ríe). Yo no tengo género.
Mi
socio se hace a un lado completamente para que yo pueda hablarles de los
recuerdos, de los homenajes, y todo en esta canalización y en esta noche se
trata de una invitación a recordar. Esto es confuso, especialmente para algunas
de ustedes, y especialmente por lo que les voy a contar ahora. Es confuso que
las probabilidades dicen que ustedes estaban en Lemuria durante la época de la
que les hablamos y que eran mujeres
entonces y también ahora. Les diré que
esto no tiene nada de azar ni probabilidades. Alma antigua, estás aquí como
mujer para volver a despertar algunas energías que llevabas entonces. Para que
yo pueda hablarte de ellas y honrar este momento, te doy entonces información
sobre la vida cotidiana, sobre las cosas que tal vez estaban allí. Tal vez al hacerlo tenga que calificarme yo
mismo, y lo haré ahora.
¿De
qué tiempos estoy hablando, y por qué son importantes las cosas de las que
hablo? Lemuria tiene una historia muy
rica, y tal vez distinta de las otras cápsulas de tiempo que estaban en el
planeta donde comenzó la civilización y la siembra de un ser humano despierto.
Esto es, un ser humano con el conocimiento de la luz y la oscuridad. De eso
estamos hablando: de un lugar que originó esto. Por lo tanto, hablamos de
decenas de miles de años.
Mi
socio habla de algo que no ha sido probado geológicamente; les diré que
eventualmente encontrarán evidencias de que el lugar caliente bajo Hawaii
empujó hacia arriba esa montaña, de modo que quedó muy alta por sobre la
superficie de la Tierra, y también expandió la masa de terreno a lo que para un
geólogo sería un mini-continente. Con
esto quiero decir que cumple los criterios para considerarse un mini-continente;
por encima de la Tierra, es decir, que se produjo una montaña muy alta.
Ahora
bien, eso es algo que ya les dije. Lo que no les había dicho es que en términos
geológicos, llevó un largo tiempo para elevarse, y luego un largo tiempo para
hundirse. No se hundió completamente, sólo hasta las puntas de las montañas que
hoy son las islas de Hawaii. De modo que el tiempo de Lemuria que llamaría los
años de hundimiento, se extendió por muchas vidas. Para muchos, estas eran vidas de miedo, porque la isla seguía
hundiéndose. Sin embargo, para muchos otros era obvio que tenían tiempo. No es
que se hundió rápidamente, pero igual les impedía hacer ciertas cosas, y eso recaía
sobre las mujeres.
Ahora
quiero darles alguna información continuando con la canalización de esta noche:
la reencarnación. En el comienzo, la reencarnación fue en Lemuria una
plataforma de lanzamiento del akash. Lo
que quiero decir con esto es que tenían una sola vida en Lemuria. Comprenden
por qué el Templo del Rejuvenecimiento era tan importante; ustedes entendían la
reencarnación. Queridas, esto es intuitivo para la humanidad. En este planeta, los primeros sistemas
espirituales organizados creían en la reencarnación porque lo sabían; eran
absolutamente partícipes. Recién en los
días de la espiritualidad moderna se les ha convencido de lo contrario. Entonces, es un tipo de primeros pensamientos
intuitivos; también era así en Lemuria. Los maestros pleyadianos también les
contaron, literalmente, acerca del sistema de lanzamiento del akash. Un sistema en el cual ustedes solo tenían una
vida en Lemuria, y las siguientes se pasaban a otras partes del planeta.
Esto
sucedía porque Lemuria era como una olla a presión de sabiduría; nadie podía
irse, nadie podía entrar, no conocían a nadie de otros lados, las tradiciones sobrevivían
por muy largo tiempo. Durante miles y miles de años una cultura construye
sabiduría y ustedes eran parte de eso.
De
modo que el marco de tiempo que estamos mirando son los años en que Lemuria se
hundía; las vidas que vivieron allí.
Ustedes no estaban todas allí al mismo tiempo, pero participaron en los
mismos tipos de rituales y homenajes y ceremonias de nacimiento, porque eso
nunca cambiaba.
Ahora
no quiero hablarles de la familia, de la camaradería, de donde estaban todas
juntas en un mismo lugar; les hablo del
hecho de que todas participaban de la
misma clase de cosa en esa vida que vivían allí. Ustedes sabían acerca de esta reencarnación:
que vendría una vida, un alma se lanzaría desde Lemuria, no tendría ningún
akash en absoluto hasta que llegara a otro lugar y se reencarnara en Europa. Y
luego llevaban el akash de una isla hundiéndose (se ríe). Bienvenidas al síndrome de la isla que se hunde.
Atlántida. Por eso es que muchos ubican
a Atlántida en el Pacífico, cuando en realidad estuvo en el Atlántico ese lugar que realmente se llamó Atlántida -
hubo tres de ellas - en lugares diferentes, reflejando el akash de la isla que
se hunde, de los lemurianos.
De
modo que esto de Atlántida es complejo, porque responde a muchas energías
akáshicas que ustedes combinan en un solo sentimiento; sin embargo comenzó en
Lemuria.
Les
hablamos sobre ustedes en esos años, porque se trataba de una Lemuria
avanzada. Como los aborígenes, ustedes
habían llegado a la conclusión de qué funcionaba y qué no funcionaba, y estaban
construyendo sobre esa sabiduría. De
modo que estamos en esos años y hablamos sobre las tradiciones: quiénes son
ustedes y qué hacían. Quería que
supieran eso, tal vez no lo comprendían porque, queridas damas, cuando ustedes
comprenden que eran la plataforma de lanzamiento akáshico en la Tierra, en esos
años todo tenía que ver con la reproducción. Una vida; cada niño que ustedes tenían no viviría otra vida en
Lemuria, y tampoco ustedes. Eso cambiaba las cosas.
Quiero
contarles algunas cosas que nunca abordé antes, y mi socio no tiene ni idea de
ellas. Quiero hablar sobre la
importancia de su reproducción. Quiero hablar sobre el homenaje a eso, y
brevemente, apenas un par de atributos que tal vez ustedes no esperarían.
En
razón de cómo se honraba el nacimiento, y de lo que los pleyadianos les habían
dado y las tradiciones relacionadas, ustedes lo controlaban. El nacimiento en Lemuria era estacional; la
reproducción no era como aquí, a toda hora (se
ríe); era estacional, tal vez siguiendo lo que ocurría en el reino animal,
que ustedes ni siquiera podían ver, porque no había muchos animales allí. Se hacía en forma estacional; tenía que ver
con el alimento pero no exactamente, porque el alimento básico era el pescado;
era intuitivo. También conservaba un control de la población, y tenía sentido.
Imagínenlo: reproducción sabia.
Los
hombres cooperaban plenamente con esto, porque entendían las mismas cosas que
ustedes. Pero les diré algo que no saben: quiero hablar de algo que mi socio no
tiene idea (se ríe), él se ha
apartado. Quiero hablar de la menstruación.
Ustedes
han oído de lugares donde las sociedades no permiten a una mujer en cierta
condición entrar a ciertos lugares a causa de esto. Las actitudes al respecto son arcaicas,
comparado con cómo era en Lemuria.
Verán: parte del privilegio de la mujer era la menstruación, y si estaban
en esa condición eran elevadas por encima de las diosas; se sentaban en las
primeras filas en todas las ceremonias; todos lo sabían; ustedes vestían de cierto color, que no era
rojo (se ríe) para indicar su estatus
y el momento. ¡La reproducción era importante! La plataforma de lanzamiento del
akash para la humanidad era suya, y ustedes eran cuidadosas.
Tan
honrado fue esto, Melli-ha, que fue una de las razones principales para el
Templo de Rejuvenecimiento, para que siempre se conservaran jóvenes y tuvieran
menstruaciones (se ríe). Ahora es un
poco diferente, ¿no? Quiero que piensen
en esto: honrar a lo femenino - y más
allá.
Y
así es.
Kryon
Desgrabación y
traducción: M. Cristina Cáffaro