18 octubre 2016

Hora de Sanar la Herida Akáshica - Kryon

Canalización de Kryon por Lee Carroll
en Melbourne, Australia, el 11 de Octubre de 2016

Hora de Sanar la Herida Akáshica
Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
Tanto es el honor que proviene de lo que llaman Espíritu, lo que llaman el Creador de todas las cosas, ¡tanto honor! Más que lo que puedan creer.  Al mirarlos, dentro de ustedes, al conocer sus vidas, lo que han atravesado;  ¡tanto honor para ustedes, ahora mismo!
Ustedes se llaman almas antiguas, y lo son. Muchos de ustedes escuchando, y los presentes en el salón. Tienen algo en común, y de eso queremos hablar esta noche, aunque quiero tratarlo de una manera un poco distinta.  Hasta es difícil saber qué va primero.  En este planeta está ocurriendo un cambio que es sumamente real, no es esotérico. Lo ven en las noticias, lo ven todo a su alrededor, las cosas están cambiando. Incluso el clima, en el momento justo; les dijimos que es un ciclo del planeta que ahora está respondiendo a ustedes, adelantándose.  Todas estas cosas; las cosas que ven en las noticias, el ejército oscuro. Las cosas que les suceden en el aspecto personal; hay un cambio en curso.
Les contamos que hay una nueva normalidad y que no van a regresar a la forma en que solía ser. Les dijimos a los trabajadores de luz que busquen la nueva frecuencia y continúen su trabajo, y no se den por vencidos. Les rogamos a las almas antiguas que salgan del viejo paradigma de miedo y victimización y vean su propia magnificencia.  Pero es difícil.
De modo que ahora queremos revelar algunas cosas. Ustedes empiezan a armar el rompecabezas y conectar los puntos. Los llevo a un viaje; un viaje de ustedes. ¿Pueden imaginar cuántas vidas han pasado atravesando la oscuridad, tratando de sostener la vela del amor?  No importa cómo les decían: sanadores, chamanes, magos, cualquiera fuera su género, incluso en los primeros tiempos; almas antiguas, ustedes sabían más.  Y cuando los que los rodeaban estaban tratando de esforzarse y hacer funcionar las cosas, ustedes tenían las respuestas.  Ustedes conocían a Gaia, conocían las energías del planeta, el poder de los colores y los números, lo veían en las estrellas, ¡tenían intuición! Y guiaron a muchos - y a menudo murieron por eso.
Una y otra vez al despertar en la siguiente vida, algunos lo temían, pero volvían a lo mismo, no podían evitarlo, porque eran conscientes. Queridos, cuando ustedes están conscientes en un lugar oscuro, no pueden esconder su consciencia.  ¡Oh, pueden simular!  Pueden negarlo, pero eventualmente la luz se hace evidente de alguna manera.  Y cuanto más estaban en el planeta, más crecía su consciencia, y todavía estaban rodeados por quienes estaban en la oscuridad.
Y luego les contamos por qué: porque el planeta mismo, en colaboración con ustedes y con su consciencia, creó un equilibrio de luz y oscuridad donde había más oscuridad que luz. ¡No interpreten mal esto! No le asignen un nombre ni un lugar. La oscuridad tiene la identidad de la baja consciencia; eso es todo. Y así su consciencia, su luz, su consciencia más elevada de todo lo que era, darse cuenta de que ustedes provenían del Creador, fue suya solamente.
Muchos de ustedes se metieron en un armario para no salir, esperando que nadie se diera cuenta. Simulando ante los demás que ustedes estaban en la oscuridad. Algunos hicieron eso como negación, una vida tras otra,  algunos lo hacen hoy mismo, aquí sentados; una defensa contra la toma de consciencia. Y nunca mejoró, no realmente.  En esta vida no mejoró. Encontraron más apertura porque su cultura lo permitía, pero igual no le contaron a nadie lo que hacían, ¿verdad? porque existía un tremendo prejuicio contra las cosas que no eran fáciles de entender.  Todavía vivían en un mundo lineal. Y entonces miro a quienes aún hoy, en el salón, y escuchando esto, batallaron contra la oscuridad y perdieron muchas veces - hasta el 2012.  Y todo lo que he estado enseñando durante veintiséis años empieza a ocurrir.
Las profecías que hace 26 años yo di a la humanidad, ahora están en las noticias. Pude hacer eso porque la bola de nieve ya rodaba cuesta abajo; esto no era predecir el futuro; era darles una seguridad, un potencial de adónde se dirigían. Y eso, ya lo he dicho, ya lo he visto en otros planetas. Los atributos son los mismos, porque la luz y la oscuridad, la consciencia, la baja consciencia, pelean del mismo modo en todas partes.
La baja consciencia no sabe lo que no sabe. Toma decisiones basadas en lo que no sabe; comete los mismos errores - porque está en la oscuridad. En el pasado, la consciencia solo podía observar horrorizada, a medida que se cometían los errores y una guerra tras otra le quitaba la vida a decenas de millones, y ustedes lloraban secretamente al contemplar a su seres queridos asesinados en ellas.  Eso es quiénes son ustedes.  Hasta 2012; luego empieza a cambiar.
Las estrellas lo predijeron, los antiguos lo predijeron; empieza a cambiar el lugar del espacio donde están, la rejilla magnética se ha movido, todo lo que les dije empieza a favorecer al nuevo ser humano. El viento empieza a soplar desde atrás; hay más personas escuchándolos, más empezando a ver la luz que ustedes llevan. Pero no están haciendo un trabajo muy bueno, y la razón está en la dualidad que acarrean: todavía lleva todos los atributos akáshicos y fractales de tiempo.
Déjenme decirlo con lenguaje más claro. Tienen miedo a causa de lo sucedido en el pasado. Su akash les grita lo que ha sucedido en ese pasado. Queridos, ustedes llevan una herida del pasado.
Quiero que mi socio titule este mensaje: "Hora de sanar la herida".  Cada uno de ustedes que llegó a cierta edad akáshica porta un atributo de falta de autoestima. ¡Todos!  Puede que ustedes anden por ahí y todos piensen que ustedes son muy seguros de sí.  Yo sé más; ¡ustedes saben más!  Allí es cuando se meten en el armario, su akash les dice otra cosa diferente, ¿no?  La dualidad es muy fuerte en este momento.
Antes les dimos este mensaje de una manera diferente. Les dijimos qué hacer al respecto. Y ahora empezamos a decirles que es hora de sanar la herida del pasado que es la autoestima. ¿Es posible? ¿Cómo se puede hacer?  Y ahora les voy a dar alguna información, queridos; está empezando a hacerse, con ustedes y para ustedes.
Hace años les di información muy extraordinaria sobre las semillas de la Creación, la historia de Adán y Eva para algunos de ustedes. La historia de la creación es de los Pleyadianos. Estoy en un continente donde los indígenas creen esto. Durante cuarenta mil años sus songlines lo cuentan, aquí mismo. Y cuando vinieron los pleyadianos, vinieron como una raza que había pasado por lo que ustedes pasaron, y por este potencial de la precesión de los equinoccios, ellos instalaron cosas para que ustedes no se autodestruyeran otra vez.   Instalaron los nodos y zonas nulas como cápsulas de tiempo que se abrirían en el momento apropiado y empezarían a limpiar, barrer, impulsar, y lo que harían era limpiar el akash del alma antigua.  Si ustedes lo permiten.
Parte de la esencia de la rejilla cristalina del planeta - colocada por los pleyadianos - parte de su propósito es limpiar el akash de las almas antiguas.  ¿Es posible semejante cosa?  "Vaya, Kryon, me estás dando un atributo en el que nunca pensamos.  Limpiar el akash, ¿qué significa eso?"  Queridos, significa  las cosas que dentro de ustedes crean el miedo, la falta de autoestima, ese martillo que temen que los golpee si hacen algo, si se alinean o despiertan o hacen esto o aquello, o se vuelven chamanes, eso los va a golpear. Tal vez ustedes son la última víctima espiritual, saben eso, ¿verdad?  La última víctima espiritual. Y los pleyadianos habían pasado por eso, y los otros antes que ellos también. ¿Cómo se resuelve eso? Y ellos sabían que el ser humano no podía.  Pero Gaia sí puede.
¿Cómo se sienten cuando están en medio de la belleza, de la serenidad del planeta? Cuando los árboles les hablan, el viento habla, ¿por un momento no se sienten libres?  ¿No se sienten libres de todo?  Eso no es accidental. Los pleyadianos tenían la energía de Gaia y lo que ustedes llaman Madre Tierra, y todas las cosas están alineadas para empezar a limpiar esto. La rejilla cristalina recuerda las emociones humanas; es responsable de que ustedes se recuerden ustedes mismos. Y cuando empieza a realinearse, el akash hace lo mismo. Queridos, empiecen a entender que pueden evadirse de esta victimización.
Pueden empezar por decírselo a sí mismos con afirmaciones, por medio de la benevolencia del amor de Dios; para poder avanzar deben cambiarlo, y lo harán; y cuando pongan la intención en esto, va a cambiar.  El miedo empezará a disminuir.  No sabrán por qué, pero se sentirán mejor.  Lo raro de los humanos es que, cuando empiezan a sentirse mejor, van a consultar a alguien para saber por qué. Como si fuera un error (se ríe), ¡tan lineal!  "Me estoy sintiendo bien todo el tiempo, ¿a quién consultaré?"  Empezarán a sentirse mejor respecto a sí mismos, y lo mejor es que van a saber que está bien sentirse mejor consigo mismos porque, queridos, parte de esto es la realineación del ego humano.  Ego es una mala palabra; pregunten a cualquier espiritualista.  ¿Qué pasa si cierto tipo de ego está bien? ¿Qué tal si el ego akáshico está bien?  Cuando miran hacia atrás y dicen, "Vaya, ¿hice un buen trabajo o qué?  ¿Estoy en el lugar correcto en el momento apropiado, o qué?  ¡Esto es bueno! Todo lo que me ha sucedido, me ha traído hasta este lugar donde puedo respirar con más libertad. ¡No necesito quedarme a sufrir debido a lo que sucedió antes!"  ¡Es una desconexión!  Vendrán unas tijeras gigantescas desde la rejilla cristalina y cortarán el lazo de todo el horror que está en ese lugar que llamas dualidad, alma antigua; ¡no necesitas sufrir más!  Existe un sistema que lo va a limpiar - contigo.
Pero no lo va a hacer de manera automática; tendrás que verlo, mirarlo, y escuchar este mensaje un par de veces. Y recuerda que eres tú con tu intención y su cooperación. ¿Qué vas a decirte a ti mismo?  ¿Qué afirmaciones te vas a dar?  ¿Lo crees?  ¿Puedes reconocer, aceptar semejante cosa? Que la asociación con el planeta y la Fuente Creadora, y las semillas de tu biología, todo se reúna porque ellos sabían sobre estos tiempos y conocían tu falta de autoestima ¡en todos ustedes!
Han pasado por eones de horror y muerte y dolor, ¡no pueden salir al otro lado bonitos y vivaces! (se ríe) Algo tiene que pasar; ¡y está pasando!  Si ustedes lo permiten.
¿Ven el sistema, el amor y la benevolencia y la compasión que intervienen en esto? ¿Lo pueden ver? ¿Lo creen?  No están solos. Oh, ¡hay tanto aquí! ¡Tanto!   Pueden ser los mayores sanadores y lectores en este salón, pero cuando están solos dudan de sí mismos, ¿no?  ¿Quieren saber de dónde viene eso?  Acabo de contarles.  Es hora de hacer que eso desaparezca.
Lo que sucede con el ego akáshico no es una falsa sensación de seguridad o acoso, es ustedes, afirmados en su verdad, y los demás viéndolo.  "He aquí una persona segura, equilibrada. Quiero ser así," dirán.  Pero no van a llegar a eso con un akash herido.  El sistema está en su lugar, empieza ahora, almas antiguas, están en él. Empiecen a aceptar estas cosas, a sentirlas, ¡porque se lo han ganado!
Y habrá almas antiguas que escuchen este mensaje y le vuelvan la espalda diciendo: "No es así como me dijeron que funciona la metafísica."  Porque ellas todavía quieren seguir dentro del viejo sistema, que no tenía ni idea de que esto fuera a suceder, o pudiera suceder, o que hubiera capacidad para que sucediera.
Con la cooperación de Gaia y todo lo que ustedes son, el sistema está en su lugar, para que ustedes se eleven desde las víctimas espirituales que son. Queridos, han librado la batalla y sufrido las heridas, y ya es hora de contemplar esta hermosa sanación, con la compasión y la benevolencia del Creador dentro de sí, sonriéndoles todo el tiempo,  tomándolos de la mano y diciéndoles, ¿No era hora ya?
Ya dijimos bastante.  ¡Y son buenas noticias!  Si las creen.  Libre albedrío.  Pero hay algunas almas antiguas para las que realmente ha sonado la campana esta noche (se ríe).
Es hermoso, ¿verdad?  que Dios los conozca tan bien.
Y así es.
Kryon 
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro