09 octubre 2015

Kryon en Israel - Mensaje Nº 7 - Letra "N"

Canalización de Kryon por Lee Carroll
en Israel, Octubre de 2015

Mensaje Nº 7 - Letra "N"
Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
Yo sé dónde estoy, y en un momento le diremos a todos dónde estamos. La letra que vamos a discutir hoy es la letra "N". Va representar Nueva Tierra - Nuevo Humano.
Permítanme explicar algo para los que no están aquí; algunas cosas que puedo decir serán nuevamente inapropiadas de algún modo, porque no se oye a nadie decir estas cosas en canalizaciones espirituales. Yo presento un abordaje práctico de la espiritualidad. Los seres humanos no pueden vivir espiritualmente en el pasado. Si Dios es Dios, Dios está vivo como el Creador, como el Yo Soy, no como el Yo Era.  El Yo Soy significa un Dios presente, no uno del pasado. Un Dios con información actual, hermosa y amorosa. No un Dios que está en un libro de miles de años atrás.  En un libro está la Historia.  Dios está vivo, en ti.   
Estamos en las Alturas del Golán. Este lugar es importante para el estado de Israel por muchas razones. Si eres alguien que entiende de estrategia militar, es muy obvia su importancia, porque desde las Alturas se divisa el mar y se puede ver venir a los enemigos, y de eso quiero hablar.  El sentido práctico de lo que estamos haciendo.  
 Durante muchos años Israel ha sido frecuentado por grupos.  La mayor industria de Israel es el turismo. Decenas de miles vienen y van,  desde todas partes. Muchos quieren ver y disfrutar de la historia, y luego se van. Se llevan sus fotografías y los recuerdos de viaje.  Otros vienen por razones espirituales, en un grupo de creyentes.  Es una experiencia emocional que no olvidarán, dentro de su propio sistema de creencias, y llevarán eso a casa. Dentro de su sistema, recordarán el tiempo  en que vinieron a visitar la tierra de Abraham, o la tierra de Jesús.  Otros simplemente vendrán porque les interesa, y luego están los que vienen como ustedes, creyendo que su presencia aquí tendrá algún impacto sobre la consciencia de esta tierra, de alguna forma esotérica, plantando las semillas de la paz que no ha existido aquí.
Veamos eso en forma práctica. Hablemos con un israelí, un israelí sabio y práctico, que ha nacido y crecido aquí, y conoce lo que hay aquí.  Ellos ven a los grupos llegar e irse, incluso este, que dice que es para un cambio de consciencia, que cree que la paz es posible, y cuando el grupo se va ellos levantan los ojos al cielo y hablan entre ellos diciendo: "Las cosas no cambiarán nunca."
Esto no es un juicio; esto es real. Es práctico, porque nunca han visto cambios. Una generación tras otra, tras otra más, nunca cambiaron.  Incluso cuando Moisés recorría el desierto - de eso hablaremos pronto - ellos tenían doce tribus.  ¿Sabían ustedes que ellos no se llevaban bien? (se ríe) (risas del público). Empezó aún antes.  Hoy existe un estado; si ustedes nunca estuvieron aquí, podrían no entender. No es realmente un país;  es un estado mental; es un campamento de supervivencia, todavía rodeado por enemigos y antiguos enemigos, con una historia que siempre ha sido conflictiva.
No todos los israelíes son judíos; hay discusiones sobre quién es dueño de la tierra, quién debiera estar aquí. Incluso sobre la legalidad.  Los judíos y los que no son judíos en un mismo lugar, y se denominan israelíes. Incluso dentro de la comunidad judía hay muchos sistemas de creencia; caminan evitándose cuidadosamente, algunos con respeto, otros no.  Todavía no se gustan entre sí. Esto es comprensible si se considera el caldero de frustración que se acumula más y más.
El israelí es cínico, y con razón.  Te mira a ti, a tu consciencia, la belleza dentro de ti, las canalizaciones amorosas y pacíficas. Y cuando te vas simplemente dice: "Nunca pasará nada."
Tienes que comprender por qué pasa esto.  Un occidental miraría a esta tierra con una percepción diferente; verían un escenario de por qué las cosas funcionan o no funcionan, y no tendría nada que ver con cómo son aquí las cosas.
En las alturas del Golán ha habido muchas guerras, incluso una hace poco más de cuarenta años. Y hay muchos israelíes que dicen que es solo cuestión de tiempo para que haya otra, y otra, y otra más. Es una forma de vivir, y los que vendrán y se irán, de visita por cualquier razón, son solo turistas.
Ahora, queridos, quiero dar vuelta la página por un momento. Durante 26 años les he hablado de una energía de cambio, de la que deberemos hablar hoy más tarde. Durante 26 años les he dado información de que esto aquí es importante, de que algo puede suceder aquí.  La mayoría de los israelíes, incluso los que leen a Kryon, levantan los ojos al cielo y dicen: "Esto va a ser siempre lo mismo."
Me gustaría iniciar una discusión metafórica. Les hemos dado antes este tipo de cosas. A los israelíes les diré esto: Todo lo que ustedes tienen para ver es el pasado. Ustedes no saben lo que no saben. Tal vez algo está viniendo que ustedes nunca han visto, jamás.  Y como eso no está en su pasado, no es algo en lo que ustedes pueden pensar.
Piensen por un momento en un hombre que tiene una enfermedad. La tiene desde su nacimiento; su padre la tuvo antes que él, y el abuelo anteriormente.  Aparentemente es genético. Está en su sangre; la enfermedad está siempre allí.
Él se maneja cuidadosamente con su enfermedad; se cuida en lo que come, a dónde va, lo que dice, sabiendo que la enfermedad puede agudizarse en cualquier momento, y así es. Y cuando sucede, él está en modo de supervivencia, y lucha y le gana, y él sigue adelante.
Si entrevistas a este hombre de unos cincuenta años y le dices: "¿Sabes? Realmente hay una cura para tu enfermedad. " Levanta los ojos al cielo y dice. "Ni en mil años. Vivo con esto, así soy yo, sé cómo manejarlo. Vete con todos tus pensamientos amorosos y tus curas extrañas."  Él no sabe lo que vendrá.
Y luego aparece una energía nueva en el planeta, y una nueva tecnología, un nuevo pensamiento, y aparece una cura.  El hombre puede verlo y decidir: "¿Será real? ¿O debo quedarme como estoy? ¿Estoy cómodo con mi enfermedad?"  Lentamente, ve a otros a su alrededor que tienen su enfermedad y se curan, de a uno a la vez.  Y sin embargo, todavía no lo acepta porque tiene una actitud mental histórica.
Ustedes ya conocen de qué se trata la metáfora. No hace mucho, en otro países, les dimos otra metáfora práctica. La de un planeta en el que nace una civilización que no tiene ojos.  Les pregunto:  si tienen frente a sí a una persona sin vista, que no la ha tenido desde su nacimiento, quiero que se sienten con ella y le expliquen el espectro del color.  Piensen en eso. El otro no sabe lo que no sabe. Si de algún modo recibe la vista, entonces verá y comprenderá los colores.
Otra vez le digo a la Tierra y a Israel: ustedes no saben lo que no saben.  El color está llegando.
Y así es.
Kryon
Desgrabación y traducción: M. Cristina Cáffaro