sábado, 27 de septiembre de 2014

Retiro Lemuriano con Kryon - Parte 3

Canalización de Kryon por Lee Carroll
12 de Agosto de 2014 en Hawaii

Desgrabación del audio y traducción: Cristina Cáffaro


Retiro Lemuriano con Kryon – Río Waimea  - Día 3

Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético

Lo diré otra vez: yo sé dónde estoy. Muchas cosas cambian con los milenios.  El Río no estaba aquí entonces, pero ha estado aquí por muy largo tiempo.

Dos temas para hoy.  Ustedes están en un barco que no toca la tierra; lo repito, esta es una oportunidad para la reflexión, porque no están conectados con la tierra.  Cuando no están arraigados, como ahora, realmente hay un atributo que los afecta en sentido consciente, permite la introspección como nunca antes.  Muchos artistas y poetas, incluso canalizadores, acuden al mar, al río, con objeto de ver en su interior.  Ahora les toca a ustedes. En los hermosos alrededores de esta Isla Jardín, que hemos identificado muchas veces, acaban de volver de lo que llaman Fern Grotto, (Gruta de los Helechos) nombre que se le dio en tiempos modernos, y no es su verdadero nombre.

Ayer también les dijimos que observen el hecho de que los lugares que son populares, no sólo por su belleza sino por su energía, es probable que siempre lo hayan sido.  La rejilla cristalina de la Tierra recuerda la sacralidad. A veces atrajo a los antiguos a ciertos lugares, esos lugares fueron para el culto y para la alegría, y para la recordación; éste es uno de tales lugares, ustedes acaban de estar allí.  Ahora bien, ¿qué les parece? (se ríe) Han sentido la serenidad, han sentido el respeto; pero déjenme decirles algo: después de 1992, los elementales  - ahora están en el bosque alrededor.  ¿Sintieron la diferencia, cuando entraron y luego cuando salieron, la diferencia con respecto a estar sobre las tablas? Entonces los invitamos a saber algo más. Los elementales, realmente los elementales, llámenlos como deseen, ¡cada cultura tiene un nombre para ellos!  La vida en el bosque.  Los ancestros sabían exactamente de qué estoy hablando; ahora se están riendo.  Los elementales saben lo que está sucediendo, y ustedes pueden sentirlos ir y venir, porque cuando estuvieron allí sentían la recordación de lo que era.  ¿Sintieron una potencia de cosas por venir?  ¿Sintieron a Gaia esperando?  ¿Tuvieron la sensación adelantada de que las cosas simplemente están descansando?  Si así fue, percibieron algo, porque esta es una energía; los antiguos hablaron sobre esta época, tiempo de renovación.  El Grotto revivirá otra vez, los helechos florecerán, se harán más grandes, reverdecerán en celebración.

Pero en este momento está esperando.  ¡Les digo que Gaia is paciente! (se ríe). La tormenta de 1992: si miran la numerología, el evento de 1992 es un 3, eso es un catalizador para esta isla.  Hay algunos que dicen que el renacimiento empezó incluso después de la tormenta.  No fue así.  Fue simplemente una recalibración y una reconstrucción.  Empieza ahora.  Es una de las razones para que ustedes estén aquí: para celebrar la renovación en este lugar.  Eso fue el primer ítem.
   
Continuamos la enseñanza usando las letras de Lemuria.  Ahora bien: Lemuria no es algo que específicamente les conté yo; los antiguos lo dijeron, la palabra misma era conocida mucho antes que Kryon llegara y canalizara con su socio.  La palabra se usaba aquí mismo. Hemos hablado sobre las primeras dos letras, ahora cubriremos las dos siguientes.  Lemuria: “m” y “u”.  Eso deletrea una palabra, ¡y es en realidad el nombre de algo! Mu es el nombre de lo que algunos creen  un continente perdido. Permítanme decirles algo interesante, por lo que están haciendo hoy y por el lugar donde están.  Ustedes conocen la historia que les conté sobre Lemuria, saben de las islas que no eran islas sino una enorme montaña única, levantada por el magma del planeta.  El proceso de ese lugar caliente llamado Yellowstone, es el mismo proceso que levantó esta montaña.  Tan alta era que hasta tenía glaciares en la cumbre.  Cuando todo empezó a hundirse gradualmente, los lemurianos no tenían idea de si perderían todo, y se fueron.  Esto es la consciencia de la isla que se hunde, y Lemuria y el alma antigua lo llevan en su akash, llámenlo por el nombre que quieran darle.

Alrededor de 1800, supuestamente a partir de información antigua, el nombre Mu vino a representar al continente perdido.  Se suponía en el Atlántico, y por eso lo llamaron Atlántida.  Ambas cosas erróneas (se ríe). Era Lemuria; es la consciencia de la isla que se hunde.  El efecto Lemuria y Atlántida lo llevan con ustedes. ¿A dónde creen que preferían ir los lemurianos?  A otras islas.  Y algunas de ellas se hundieron. También eran volcánicas; así que una vez tras otra, lo llevan con ustedes, ¿verdad?, es una historia en su akash, sobre un lugar que se hunde.  El efecto Atlántida.

Les diré que esa misma consciencia de Mu, o sea, el continente perdido, es la montaña de Hawaii. La montaña ya no está visible por encima de las aguas, pero sí están las cumbres para experimentarlas, y ustedes están sobre ellas.  Ésta en la que están ahora es la más antigua, mientras la tectónica de placas mueve lenta y gradualmente la cadena de islas de la montaña por sobre el lugar caliente que permanece igual.  Kauai fue la primera de todas las islas, hasta la isla grande que todavía está activa: ésta es el abuelo, el mayor, es el más viejo y más sabio, el más hermoso y lleno de acción compasiva y amor.  Por eso elegimos ésta para empezar.  Pero es la historia de Mu, las dos letras de Lemuria que elegimos explicar esta vez. Quiero que celebren los nuevos comienzos. Han visitado un lugar que va a despertar.  Gaia es paciente, y dentro de 20 años, tomen fotos y lo verán muy diferente.  ¡Eso significa ingresos garantizados para los que operan los barcos (se ríe)!  Siempre estará aquí y despertará a una energía aún más grandiosa que la que tiene hoy.  Eso es lo que tenemos para decir, en este día, sobre el agua, en el Paraíso.

Y así es.

Kryon

 En la última parte del audio, entre los 9.00 y los 10 minutos, canta Kahuna Kalei iliahi.

Desgrabación del audio y traducción: Cristina Cáffaro