jueves, 25 de septiembre de 2014

Mensaje de Iniciativa de Coherencia Global


Mensaje de GLOBAL COHERENCE INITIATIVE


(de la organización Institute of Heartmath, California,  EE.UU.)


Traducción: M. Cristina Cáffaro



¿Usted cree que las intenciones humanas colectivas y coherentes pueden tener un impacto global positivo?  Nosotros, en la Iniciativa de Coherencia Global, sí lo creemos.

Estamos emprendiendo un proyecto fascinante en el cual los investigadores de ICG examinan científicamente el grado en que las respuestas emocionales humanas colectivas con respecto a sucesos significativos se reflejan en el campo magnético de la tierra y cómo la actividad de los campos magnéticos de la Tierra afecta el comportamiento colectivo humano.

Uno de los objetivos principales de ICG es lograr evidencias de esto.  Los investigadores usan datos recolectados por el Sistema de Monitoreo de Coherencia Global (SMCG) para investigar cómo nos afectan los cambios en el entorno magnético de la tierra.  Nuestros estudios futuros examinarán los efectos de un aumento de coherencia colectiva sobre el campo de la Tierra y sus resultados en una mejoría en la salud y en lo social.

En tanto no es difícil concebir que todas las formas de vida arraigadas en los campos magnéticos de la Tierra se ven afectadas por las modulaciones en dichos campos, sugerir que las emociones humanas pueden modular o influir sobre la información transportada por los campos de la Tierra es una propuesta de alcance mucho mayor.

No obstante, los investigadores de ICG tienen la teoría de que, cuando los humanos en grandes números responden a un evento global con un sentimiento emocional en común, la respuesta colectiva puede afectar la información en el campo de la tierra. En los casos en que el evento provoca respuestas negativas, esto podría considerarse una onda de estrés planetario; en los casos en que se crea una onda positiva generada intencionalmente, se podría considerar una onda de coherencia global.  Esta perspectiva se apoya en investigaciones del Instituto HeartMath, que ha demostrado que las emociones no sólo crean coherencia o incoherencia en nuestros cuerpos sino que, como ondas de radio, también se irradian hacia afuera y son detectadas por los sistemas nerviosos de otras personas en nuestro entorno.

Los nuevos estudios controlados en laboratorio, conducidos por un científico ganador del Premio Nobel, Luc Montagnier, muestran que la información genética (ADN) puede ser transportada por un campo magnético muy débil que tenga la misma frecuencia que la resonancia Schumann de la tierra.

Estos experimentos respaldan claramente la hipótesis de que el campo magnético de la tierra conecta todos los sistemas vivientes y puede transmitir información de importancia biológica.

Los cambios en el campo magnético de la tierra se correlacionan con lo siguiente:

· Cambios en la actividad del cerebro y del sistema nervioso.

· Rendimiento en tareas atléticas, memoria, y otras.

· Sensibilidad en una amplia variedad de experimentos en percepción extrasensorial.

· Síntesis de los nutrientes en las plantas y las algas.

· El número informado de infracciones de tránsito y accidentes.

· Mortalidad a causa de ataques cardíacos y derrames cerebrales.

· Incidencia de depresiones y suicidios.

· Aunque los investigadores han observado algunas de las posibles interacciones entre los campos de la tierra y la actividad humana, animal y vegetal, los científicos apenas han arañado la superficie de lo que se podría lograr con algo tan sofisticado como el Sistema de Monitoreo de la Coherencia Global (SMCG).

· El SMCG es una red de 14 estaciones sensoras distribuidas alrededor del planeta. Miden las fluctuaciones de los campos geomagnéticos de la Tierra durante las 24 horas del día, todos los días.  Se puede observar el Mapa de Sitios Sensores de ICG 2013 (www.glcoherence.org/gci-sensor-site-map.html)

Creemos que el Sistema de Monitoreo de la Coherencia Global puede permitir una mejor comprensión de las interacciones mutuas entre los humanos y el medio ambiente glotal. Sin embargo, es más importante movilizar la colaboración de individuos y grupos de personas para crear y establecer campos de energía coherente radiante que interactúe con los campos planetarios, permitiendo así establecer una coherencia global.

Atentamente,

Comisión Directiva y Personal de ICG

P.D. Para saber más sobre el Sistema de Monitoreo de la Coherencia Global ver





Sobre el Sistema de Monitoreo de la Coherencia Global

La Iniciativa de Coherencia Global es un proyecto de investigación colaborativa con el Instituto de HeartMath, La Dra. Elizabeth Rauscher y otros ingenieros y científicos, para diseñar, construir y mantener una Sistema de Monitoreo de Coherencia Global (SMCG). El SMCG medirá directamente las fluctuaciones en los campos magnéticos generados por la Tierra y en la ionosfera.
La Dra. Rauscher, astrofísica y científica nuclear de renombre internacional, ha trabajado con instituciones como el Laboratorio Nacional Lawrence de Berkeley y el Laboratorio Lawrence Livermore y consulta regularmente con la NASA y con la Marina de Estados Unidos. A principios de los ochenta, ella y su difunto esposo Dr. William Van Bise construyeron un detector sensible a campos magnéticos para monitorear el campo geomagnético y las pulsaciones y resonancias asociadas con excitaciones ionosféricas.

Su investigación condujo a algunos descubrimientos significativos. Por ejemplo, dos o tres semanas antes de los terremotos o erupciones volcánicas, el campo magnético de la tierra cambia, lo que sugiere que un sistema de monitoreo de estaciones múltiples podría predecir terremotos y erupciones volcánicas. No sólo los Dres. Rauscher y Van Bise predijeron la erupción cataclísmica del Monte Sta. Helena en Washington, sino que en el año y medio posterior a la erupción, predijeron 84% de la actividad sísmica en un área de 100 millas cuadradas alrededor de un único detector. Este descubrimiento justificaría de por sí el desarrollo de un sistema de monitoreo global, pero aun hay razones más importantes para hacerlo.

La comunidad científica está recién empezando a apreciar cómo interactúan los campos generados por los sistemas vivientes con la ionosfera. Por ejemplo, la tierra y la ionosfera generan una sinfonía de frecuencias que varían desde 0.01 hertz a 300 hertz, y algunas de las resonancias mayores que ocurren en los campos de la tierra están en el mismo rango de frecuencia que el corazón y el cerebro humano.  Aunque los investigadores han observado algunas de las interacciones posibles entre los campos de la tierra y la actividad humana, animal y vegetal, los científicos apenas han arañado la superficie de lo que se podría lograr con algo tan sofisticado como el Sistema de Monitoreo de Coherencia Global.

Ya ha surgido un número de descubrimientos importantes.  Por ejemplo, los cambios en el campo magnético de la tierra están asociados con los cambios en la actividad del cerebro y el sistema nervioso; el rendimiento en tareas atléticas, de memoria, y otras; la sensibilidad en una amplia variedad de experimentos en percepción extrasensorial; la síntesis de los nutrientes en las plantas y las algas; el número informado de infracciones de tránsito y accidentes; la mortalidad a causa de ataques cardíacos y derrames cerebrales; la incidencia de depresiones y suicidios. Es interesante notar que los cambios en las condiciones geomagnéticas afectan los ritmos del corazón con más fuerza que todas las funciones fisiológicas estudiadas hasta ahora.

También hay evidencia, en algunos casos, de que las ondas cerebrales de las personas se pueden sincronizar con el ritmo de las ondas electromagnéticas generadas en la ionosfera terrestre. Cuando las personas dicen que “sienten”  la proximidad de un terremoto u otro evento planetario, como cambios en el clima, es posible que estén reaccionando a las señales físicas reales que ocurren en el campo terrestre previas al evento.

En tanto no es difícil concebir que todas las formas de vida arraigadas en los campos magnéticos de la Tierra se ven afectadas por las modulaciones en dichos campos, sugerir que las emociones humanas pueden modular o influir sobre la información transportada por los campos de la Tierra es una propuesta de alcance mucho mayor. No obstante, los investigadores de ICG tienen la teoría de que, cuando los humanos en grandes números responden a un evento global con un sentimiento emocional en común, la respuesta colectiva puede afectar la información en el campo de la Tierra. En los casos en que el evento provoca respuestas negativas, esto podría considerarse una onda de estrés planetario; en los casos en que se crea una onda positiva generada intencionalmente, se podría considerar una onda de coherencia global.  Esta perspectiva se apoya en investigaciones del Instituto HeartMath, que ha demostrado que las emociones no sólo crean coherencia o incoherencia en nuestros cuerpos sino que, como ondas de radio, también se irradian hacia afuera y son detectadas por los sistemas nerviosos de otros en nuestro entorno.


Ahora queda claro que nuestros sistemas nerviosos detectan estas ondas electromagnéticas generadas por otros en nuestro entorno, pero también hay evidencia de un efecto global cuando un gran número de personas crean ondas salientes similares.  Por ejemplo, la investigación conducida por Roger Nelson y su equipo en la Universidad de Princeton para el proyecto de Consciencia Global, utilizó una red mundial de generadores de números al azar.  Sus descubrimientos brindaron evidencias convincentes de que la consciencia y la emocionalidad humana crean o interactúan con un campo global que afecta el carácter aleatorio de estos aparatos electrónicos. El cambio mayor surgido en los generadores de números al azar ocurrió durante los ataques terroristas al World Trade Center el 11 de Setiembre de 2001. Aún más fascinante fue el hecho de que los generadores de números al azar fueron afectados unas cuatro a cinco horas antes del ataque, lo que sugiere una intuición colectiva mundial con respecto al evento a ocurrir.



Figura 1
Evidencia de Intuición Colectiva: Datos RNG (generadores de números al azar) desde sitios del Proyecto de Coherencia Global alrededor del mundo en tiempo de los Ataques Terroristas del 11-9-2001.
El Sistema de Monitoreo de Coherencia Global medirá directamente el campo magnético del planeta, que postulamos que sería mucho más sensible a los efectos de las interacciones humanas colectivas basadas en la emoción que lo que podrían detectar otros tipos de detectores. Por ejemplo, dos satélites de meteorología espacial, de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, que monitoreaban el campo geomagnético de la tierra, también mostraron un pico significativo en la hora del ataque del 11 de setiembre y durante varios días después, indicando que la onda de estrés que posiblemente causó la emoción humana masiva creó modulaciones en el campo geomagnético (ver figura 2).


Figura 2.
Satélites Ambientales Operativos Geosincrónicos. Medición del Campo Geomagnético Terrestre.

El Sistema de Monitoreo de Coherencia Global establecerá una red mundial de estaciones de sensores para medir las fluctuaciones en los campos geomagnéticos de la tierra para los siguientes objetivos:

1, Verificar el grado en que los terremotos, erupciones volcánicas y otros eventos energéticos planetarios se reflejan en patrones específicos de actividad en la dinámica del campo magnético terrestre y pueden ser predichos por ellos.
2. Examinar el grado en que existe una resonancia energética entre el campo magnético terrestre y los ritmos de la actividad del corazón y del cerebro humanos.
3. Examinar la influencia del campo terrestre sobre los patrones de conducta humana colectiva.
4. Examinar el grado en que la resonancia emocional humana colectiva que responde a eventos masivos de significación emocional en común se refleja sobre la actividad del campo magnético terrestre.
Creemos que el Sistema de Monitoreo de Coherencia Global puede facilitar una mejor comprensión de las interacciones mutuas entre los humanos y su entorno global.  Sin embargo es aún más importante movilizar la colaboración de individuos y grupos de personas para establecer y amplificar campos radiantes coherentes que interactúen con los campos planetarios, ayudando así a establecer una coherencia global.

Por ejemplo, cuando un desastre ha devastado una región, la comunidad de ICG será alertada para enviar energía coherente del corazón a las personas en esa región por un período específico de tiempo, para ayudar a reducir el sufrimiento y la negatividad. Creemos que las intenciones coherentes tienen un impacto positivo; pero esto no se ha probado científicamente.  Uno de los objetivos del proyecto es obtener evidencia de ello.  Los investigadores usarán los datos reunidos por el SMCG para estudiar, en experimentos controlados, cuáles son los efectos de un aumento de coherencia sobre el campo terrestre, y si eso resultaría en mejorías sociales y sanitarias.  La Comunidad de Coherencia Global recibirá informes regulares sobre lo que se descubra.
El desarrollo continuo y el establecimiento del Sistema de Monitoreo requiere apoyo financiero. Click aquí para saber cómo hacer una donación individual o institucional o auspiciar un sensor.

MAPA DE SENSORES 2012


¿Qué es el Sistema de Monitoreo de Coherencia Global?
Una red global de detectores de campo magnético que monitorean las fluctuaciones en los campos geomagnéticos de la Tierra y las resonancias en la ionosfera.



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Coherencia del Corazón

Muchas personas reconocen que sus meditaciones, oraciones, afirmaciones e intenciones pueden afectar al mundo y de hecho lo hacen.  Los investigadores sugieren que estas actividades pueden tener un impacto aún más transformador y duradero si se agrega la coherencia del corazón al proceso. La coherencia del corazón es un modo definido de funcionamiento psicofísico sincronizado asociado a una emoción positiva sostenida.  Es un estado de alineación energética y cooperación entre el corazón, la mente, el cuerpo y el espíritu. En la coherencia, la energía se acumula, no se desperdicia; deja mayor energía para manifestar la intención y los resultados armoniosos.

Agregar coherencia del corazón a las prácticas de  meditación,  oración e intención, es un aspecto importante de la Iniciativa de Coherencia Global.  Añade orden y efectividad aumentada a la forma de práctica que se esté desarrollando.
La Iniciativa de Coherencia Global ofrece educación y tecnología sobre cómo aumentar la coherencia individual del Corazón. A medida que los grupos de personas de la comunidad de Coherencia Global envíen intencionalmente su amor coherente al mundo, se crea un entorno lleno de la coherencia más poderosa del corazón. Esto ayuda a acumular una reserva de energía positiva que beneficia al planeta. Este depósito puede entonces utilizarse para traer equilibrio y estabilidad a las personas, haciendo así más fácil encontrar soluciones para problemas como el cambio climático, la destrucción de los bosques, la pobreza, la guerra, el hambre y otros problemas globales. Además, al enviar energía coherente del corazón al planeta, usted se beneficia personalmente. La práctica de la coherencia tiene un efecto adicional que le ayuda a amortiguar el estrés y los desafíos de cada día.