domingo, 1 de abril de 2018

Kryon ante la Hermandad Femenina Lemuriana (50)


Canalización de Kryon por Lee Carroll
ante la Hermandad Femenina Lemuriana (50)
Sacramento, California, 24 de marzo de 2018

Saludos, queridas damas, queridas hermanas, saludos. Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.
Yo sé dónde estoy. Mi socio se aleja, plenamente, en honor del género específico de la reunión. Kryon no tiene género. El otro lado del velo no tiene polaridad de género; es compasión pura, amor puro. Y el mensaje se vierte de maneras que a veces es comprensible y otras veces no.
Algunos escuchan estas canalizaciones para la Hermandad Femenina sin haber escuchado la canalización que ocurrió antes, más temprano el mismo día, para los dos géneros. De modo que me referiré muy, muy rápidamente al mensaje que se dio.
Describí el hecho de que a las almas antiguas en esta nueva energía se les encarga el trabajo pesado. Y ese trabajo pesado es la metáfora de ser compasivos en aquellas áreas en las que es difícil serlo. Mirar a quienes son difíciles de mirar porque son el punto crucial de la dificultad, y amarlos. Ser capaces de mirar a situaciones pasadas y corregirlas. Todo eso, un trabajo pesado genérico, como decimos nosotros, para muchos trabajadores de la luz y muchas almas antiguas en el planeta.
También dijimos que es el comienzo de una consciencia elevada evolucionando. Todo eso es verdad. La pregunta que ustedes pueden hacer es ¿es eso genéricamente verdadero también en una Hermandad Femenina, en un grupo de antiguas lemurianas que fueron todas chamanas? Lo es. Pero ahora avanzaremos un poco más.
El trabajo pesado no necesariamente significa aquello de que hablamos en la canalización anterior. Hablemos de trabajo pesado en tres dimensiones. Hablemos por un momento de su género y de lo que han soportado, porque está pasando algo, queridas, y es algo que ustedes han visto en las noticias. Hablemos de un tipo diferente de trabajo pesado. Hablemos de lo que han soportado en su género, todo el tiempo que han estado en este planeta, una vida tras otra.
Ahora bien, con toda justicia, ustedes cambian de género, queridas. Ustedes han sido varones, y los hombres han sido ustedes. De modo que todas las veces que han sido mujeres, han hecho más que su porción de trabajo pesado en el planeta. Han sido blanco de muchas cosas inapropiadas, y muchas cosas que quedaron ocultas. Todas ustedes.
Pero de pronto, en esta vida después de 2012, aquí están, como hemos repetido otra vez más, en cuerpo femenino con propósito, para poder tener esa capacidad de despertar a algo, y eso es un tiempo diferente. Un despertar a aquello que en su akash empezaría a recordarles quiénes fueron, un tiempo diferente, un lugar diferente. Un verdadero chamanismo que podrían haber tenido. Un tiempo en que no estaban haciendo trabajo pesado. El único trabajo pesado que hacían era la responsabilidad de guiar a una civilización a su alrededor. Y para ustedes no era pesado; en absoluto. Para ustedes era un honor, un privilegio; era lo que hacían. ¡Eso era lo que hacían!
Y ahora, todos estos miles de años después, aquí están otra vez con ese recuerdo, excepto que es en una sociedad en que no es así, no es eso lo que hacen ahora, ¿verdad? De hecho, tienen que esforzarse porque son tal vez abusadas de muchas maneras.
Ahora quiero decirles algo. Nunca lo dije antes, no de esta manera. Parte de la razón de que estén juntas es una confluencia de energía para hacer avanzar en este planeta algo que recién empieza a abrirse. Y eso es el final del trabajo pesado para su género en tres dimensiones. Está empezando a abrirse, ¿no? ¿Han notado, incluso en este tiempo y lugar, algo que se está revelando, hasta en sus noticias, y nunca se reveló antes en la historia de las vidas que han vivido? Nunca se rajó y abrió de este modo. Los secretos que las mujeres habían guardado ahora empiezan a salir a la luz; no se trata solo de secretos; es una limpieza: ¿pueden sentir lo que está sucediendo? Es una limpieza que está cumpliendo lo que tiene que ver con la Hermandad Femenina, un retorno en que no están haciendo trabajo pesado, limpieza pesada, nada pesado. Simplemente existir con objeto de guiar a los demás con la sabiduría que tienen. No es trabajo.
Es por eso que están aquí. La ceremonia que van a celebrar, la canalización que van a escuchar de las madres de las estrellas, les van a decir eso. Es el fin de lo pesado. Empieza a rajarse y abrirse en su sociedad, empiezan a verlo.
De modo que lo que hacen es difundir una luz entre otras mujeres que están recordando quiénes son y el papel que desempeñan en la Tierra, no solo en la sociedad; en la Tierra. El papel con el que comenzaron, en que no había nada pesado. No tener que enviar compasión, no un tiempo en que debían perdonar, porque realmente no había nada que perdonar. Era tan limpio, tan hermoso. No había pesadez en ello en absoluto. No como hoy.
Lo que quiero que hagan es volver a captar aquel tiempo y reestructurarse a sí mismas en aquella posición. Y sentir mucho que ustedes pueden ponerse de pie en este lugar y tienen tan claro quiénes han sido y quiénes vuelven a ser. Nada de pesadez, nada de cargas que llevar. No como piensan.
Y la única manera de que esto continúe en su sociedad, abriéndose como lo está haciendo, es con grupos de mujeres como este, que recuerdan cuando eran claras. Y no había nada que perdonar, y no había habido traición. Y todo lo que tenían era la alegría del liderazgo de una manera chamánica, hermosa, amorosa para la civilización que las rodeaba.
Es la manera en que se sienten con un niño nuevo, tan claro, tan limpio, y con un futuro que es desconocido y precioso. Eso es quiénes son ustedes, eso es lo que recuerdan. Y es lo que anhelan.
Pero no nos quedemos solo en anhelar, mujeres. Porque ese es el estado mental de la Fuente Creadora: puro, compasivo, hermoso y limpio. Eso eran ustedes.
Y están aquí sentadas con un equipaje que no es así. ¿Quieren saber de qué se trata realmente la Hermandad Femenina? Ya hemos dicho esto antes: una recordación de un tiempo pasado, para que puedan volver a llevar el manto de la pureza de lo que solían hacer, de quiénes son, cuando no había trabajo pesado.
Que esto sea una libertad; una libertad para el género. Una libertad del tiempo para todas ustedes presentes en el salón, recordando. Porque eso es lo que eran, y eso es lo que han atravesado. Y en esto se están convirtiendo. Es parte de lo que hacen por el planeta: la limpieza de ustedes, de todo lo que ha tenido lugar en su akash, de saber quiénes son. Es hermoso, sentir la liberación de todas estas cosas. Liberación. Esas cosas no pertenecen a ustedes realmente; no les pertenecen. No importa qué hayan atravesado o qué estén atravesando, realmente no les pertenecen.
Eres una hermana lemuriana, eres una chamana de tu civilización. Eso eres.
Y así es.
Kryon
Transcripción y traducción: M. Cristina Cáffaro