sábado, 27 de septiembre de 2014

Retiro Lemuriano con Kryon - Parte 2

Canalización de Kryon por Lee Carroll
11 de Agosto de 2014 – en Hikinaakale Heiaui, Hawaii

Desgrabación del audio y traducción: Cristina Cáffaro


Retiro Lemuriano con Kryon
Día 2

Habla y canta Kahuna Kalei´iliahi (en el audio, a partir de los 44 segundos hasta un minuto y 22 segundos)

Anoche, cuando me fue a dormir, los antiguos que están aquí se me mostraron, los vi aquí parados, mirando hacia aquí.  Puedo verlos ahora en la multitud, y están inclinándose ante nosotros. Quiero compartir esta visión con todos ustedes. Como dije antes, ustedes son los que han estado en la Tierra y han hecho este viaje hasta aquí; para algunos fue muy difícil, sabemos lo que tuvieron que atravesar para poder llegar. De manera que ellos los honran y los aman.  Más temprano, cuando estaba preparando el puolou, canté el cántico; me gustaría hacerlo otra vez, es mi regalo para ustedes de parte de ellos; esta vez lo voy a traducir.

Desde la Luz, desde los dioses, desde el cielo;
Desde la quietud, desde el cielo;
Desde la felicidad, desde el cielo;
Desde la vida, desde el cielo;
Desde los dioses, desde el Dador de Todas las Cosas.

Lee Carroll canaliza:

Saludos, queridos, Yo Soy Kryon del Servicio Magnético.

Yo sé dónde estoy.  Para los que escuchan, déjenme preparar el escenario. Y para los que están aquí, en forma corpórea, disfrutando de esto y sintiendo la energía, déjenme también pintar este cuadro.

En la Isla Jardín, hoy conocida como Kauai, pero con un nombre completamente diferente en los tiempos lemurianos antiguos, ustedes están sobre la costa, oyen el hermoso ruido de las olas rompiendo, sienten los vientos alisios y el bello clima, y el sol, en este lugar llamado paraíso.  En este mismo lugar había nieve, glaciares.  Pero el Heiaui donde están ahora parados no estaba aquí entonces, porque siempre tenía que estar al lado del océano.  Cosa interesante en los lugares sagrados en todo el planeta: cuando son sagrados para un grupo, permanecen sagrados para los siguientes; la rejilla cristalina del planeta registra su sacralidad.  Aun cuando una sociedad es aniquilada o se va, otra vendrá y tenderá a construir lugares sagrados en exactamente los mismos puntos.

Para dar la información que ahora entregaré, he pedido permiso a los ancestros que caminaron en este lugar, que siempre lo han hecho, los guardianes de este lugar y su sacralidad, conocidos para todos nosotros.  Hay algunos lugares en el planeta que deben permanecer puros y sagrados y perdonados, ya sea en el hemisferio sur o en las cumbres de las montañas, o en los valles desiertos o junto a las playas; hay muchos, y éste es uno de ellos.  De modo que los ancestros dicen: “Procedan”, y así lo haré.

Lemuria: están parados sobre ella, y es el recuerdo de lo que aquí sucedió para la humanidad lo que hoy celebran. Aquellos de ustedes que realmente caminan sobre el polvo de este lugar, se celebran a sí mismos en él.  Pero todas las almas antiguas en este lugar y escuchando esto celebrarán uno de los procesos que tuvo lugar no sólo en este sagrado Heiaui, sino en esta isla.

La energía de la cumbre de la montaña, mucho antes de ser una isla, era más que sagrada; la energía siempre fue amor puro.  Aquí tuvieron lugar ceremonias de amor, no sólo entre seres humanos; ceremonias de amor a los antiguos, ya sea el amor de Dios, el amor a la tierra, el amor a los ancestros, el amor por los niños, el perdón para los guerreros; eso es amor.  Ciertamente hay restos de todo ello en las cumbres de las montañas, las islas, hasta el día de hoy.  Pero este Heiaui en particular se ha conservado bastante bien porque fue muy utilizado.

La letra “E” en Lemuria va a representar “emerger”.  Emerger es una palabra interesante en cualquier idioma, si se interpreta correctamente.  Pero en nuestro contexto, es el surgimiento del alma humana, el despertar al día de luz, desde la oscuridad que no tenía a un creador adentro, a la brillante luz que estaba dentro de cada ser humano. ¡Esto fue una celebración de la vida!  Y se usaba diariamente, pero también en ocasiones especiales,  que a menudo eran diarias.  Bodas: comenzaban en el océano, por supuesto. Este Heiaui, nacido al lado del agua, siempre ha sido; ha permanecido a través de inundaciones y huracanes. Si ustedes pudieran ver los lugares sagrados que hoy están bajo el agua, los reconocerían.  No crece mucho a su alrededor: son sagrados, aun en lo profundo del océano. Por las mismas razones, éste es sagrado hoy.

Los bautismos de los niños de la isla, según las tradiciones de esta isla, se celebraban aquí a menudo; no siempre, porque las tradiciones cambiaron a través de los años, pero cuando el Heiaui servía al propósito para el que se había designado, el bautismo de los niños tenía que ver con el amor.  Hoy en día ustedes lo llaman dedicación, bautizo, lo que sea.  El reconocimiento de que el niño pertenece a los antiguos, que el niño pertenece al Creador, y que el niño pertenece a Gaia.  Comienza en el océano, de donde viene toda vida, decían los antiguos.  De modo que los niños estaban aquí, y las bodas eran aquí. Las ceremonias de perdón se hacían aquí también, igual que las ceremonias diarias a la vida misma y a la renovación de todas las cosas, cada día.  Ustedes emergieron de un lugar oscuro a un lugar de luz, como la misma historia de la creación que llevó a la humanidad a emerger a la luz y darse cuenta, por libre elección, de que tenían un Creador dentro de sí.  Este Heiaui tiene que ver con el surgimiento de la alegría, de la creación, de lo nuevo y de la vida.  Importante; en la isla todos sabían para qué era esto, y todos lo visitaban muchas veces.  Un santuario, si se quiere, con aspecto diferente del de hoy, si se quiere.  Pero ustedes están aquí, en este año de 2014, cuando se inicia el cambio, para honrar el surgimiento de este planeta a una nueva energía que refleja aquello para lo que se construyó el Heiaui.

Alma antigua: ¿ves la conexión?  ¿Puedes ver que los antiguos están sonriendo ahora, alma antigua?  Si te lo permites, puedes sentirlos aquí, lemuriano.  Las cosas estaban conectadas; no fue tanto tiempo atrás, queridos.  Este planeta sólo ha llegado a emerger en los últimos doscientos mil años, ¡y la Tierra ha estado aquí cuatro mil millones de años!  No fue tanto tiempo atrás, y muchos de ustedes estaban aquí.

Entonces, en este día quiero que recuerden lo que han aprendido sobre este lugar y los significados que aquí hay; permitan a los ancestros cantar canciones de recordación, ¡de alegría! ¿De qué estás emergiendo, querido, mientras oyes esto?  ¿Y a dónde irá esto desde aquí?

Celebren hoy esta tierra sobre la que caminan, porque los ancestros lo hacen.

Y así es.

Kryon

Desgrabación del audio y traducción: Cristina Cáffaro